El presidente de la República, Yamandú Orsi, participó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, realizada en Barcelona, donde planteó la necesidad de revisar el funcionamiento del sistema internacional, fortalecer los valores democráticos y promover una mayor equidad en el escenario global.
Durante su intervención, el mandatario se refirió al contexto internacional actual, marcado por la persistencia de conflictos armados que —según señaló— no han sido resueltos ni contenidos por los mecanismos existentes. En ese marco, advirtió que estos escenarios no pueden quedar al margen del debate sobre la democracia y el desarrollo.
Orsi planteó que el funcionamiento del sistema internacional debe ser revisado, al considerar que responde a estructuras diseñadas en otro contexto histórico. En ese sentido, sostuvo que la defensa del multilateralismo no puede limitarse a mantener esquemas vigentes desde mediados del siglo XX, sino que requiere la construcción de nuevos espacios que incorporen voces que antes no participaban en la toma de decisiones.
El mandatario también subrayó la posición de los países pequeños frente a las dinámicas globales, al señalar que las decisiones adoptadas en los principales centros de poder tienen impactos directos en sus economías y sociedades, aun cuando no formen parte de esos procesos de definición.
Energía, tecnología y nuevas relaciones de poder
En otro tramo de su exposición, el presidente destacó el papel estratégico de la energía en la actualidad, tanto desde el punto de vista ambiental como en su dimensión geopolítica y económica. Afirmó que la transformación del sistema energético global está redefiniendo las relaciones de poder y condicionando el desarrollo de los países.
Asimismo, vinculó este proceso con el avance tecnológico, en particular con el crecimiento de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos, que demandan grandes volúmenes de energía. Según indicó, este escenario plantea nuevos desafíos en términos de acceso, control y distribución de recursos.
En ese contexto, sostuvo que la transición energética debe contemplar criterios de justicia, evitando trasladar costos desproporcionados a los países que se incorporan más tardíamente a los procesos de desarrollo.
Impacto local de decisiones globales
Orsi remarcó que las definiciones adoptadas en el ámbito internacional tienen consecuencias concretas en la vida cotidiana de los países, incluyendo Uruguay. En ese sentido, mencionó su impacto en la producción, el empleo y las condiciones económicas de la población.
A su vez, reafirmó la postura del país en favor del diálogo, la cooperación internacional y el fortalecimiento de las instituciones como herramientas fundamentales para abordar desafíos globales que exceden las capacidades individuales de los Estados.
Hacia el cierre de su intervención, el mandatario realizó una defensa de la democracia como sistema de gobierno y como marco para el desarrollo de las sociedades. En ese sentido, recordó los procesos históricos de la región en la construcción de libertades y advirtió sobre los riesgos asociados a la intolerancia y la pérdida de derechos.
Finalmente, llamó a priorizar la defensa de las libertades, la igualdad y el bienestar de la población, y a fortalecer los mecanismos de cooperación entre países. "La paz no es solo la ausencia de guerra, es también presencia de justicia", concluyó.