En los últimos años, especialmente a partir de la expansión de las redes sociales, comenzó a visibilizarse un fenómeno que genera curiosidad, debate y, en muchos casos, incomprensión: el de los therians. Jóvenes —y no tan jóvenes— que afirman identificarse parcial o totalmente con un animal, no en un sentido simbólico o lúdico, sino como parte constitutiva de su identidad.
El término therian proviene de therianthropy y se utiliza para describir a personas que sienten que su identidad interna no es exclusivamente humana, sino que incluye una conexión profunda con una especie animal específica (lobos, felinos, aves, entre otros). Es importante aclarar desde el inicio que no se trata de un trastorno mental por definición, ni de una fantasía pasajera en todos los casos.
Identidad, pertenencia y época
Para comprender este fenómeno es necesario situarlo en contexto. Vivimos una época marcada por una intensa búsqueda identitaria, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes, atravesada por redes sociales, comunidades virtuales y un fuerte cuestionamiento a las categorías tradicionales de género, cuerpo y rol social.
En este escenario, el fenómeno therian puede entenderse como una forma de construcción identitaria, donde lo animal funciona como un lenguaje simbólico para expresar rasgos internos: fuerza, libertad, sensibilidad, protección, independencia o incluso retraimiento.
Desde la psicología y la antropología, sabemos que lo animal ha sido históricamente un símbolo de identidad. Totemismo, mitologías, chamanismo y culturas ancestrales ya hablaban de "espíritus animales" como representaciones de aspectos profundos del ser humano. La diferencia hoy es la literalidad con la que algunos jóvenes viven esta identificación y su exposición pública.
¿Cuándo preocuparse?
Desde el punto de vista clínico, no toda autoidentificación therian es problemática. De hecho, muchas personas que se reconocen como tales llevan vidas funcionales, trabajan, estudian y mantienen vínculos saludables.
Sin embargo, hay señales de alerta que merecen atención profesional:
• Cuando la identificación genera aislamiento social severo
• Cuando aparece rechazo intenso del propio cuerpo humano
• Cuando se acompaña de angustia, ansiedad, depresión o ideación autolesiva
• Cuando la identidad animal se vive de forma rígida e inflexible, impidiendo el desarrollo personal
En estos casos, más que centrarse en la etiqueta "therian", es fundamental explorar qué función cumple esa identidad en la vida de la persona: ¿protección emocional?, ¿sentido de pertenencia?, ¿respuesta a experiencias de estrés crónico, bullying o soledad?
Estrés, desconexión y refugio simbólico
Desde la medicina del estrés y la salud mental, no es casual que estos fenómenos emerjan en una generación altamente expuesta a hiperexigencia, sobreestimulación y presión constante. Para algunos jóvenes, lo animal representa un refugio frente a un mundo que perciben como hostil, competitivo o emocionalmente desbordante.
Identificarse con un animal puede simbolizar una forma de volver a lo instintivo, a lo simple, a un estado donde no se exige rendimiento ni perfección. En ese sentido, el fenómeno también nos interpela como sociedad.
El rol de los adultos y los profesionales
La respuesta no debe ser la burla, la patologización automática ni el rechazo. Tampoco la validación acrítica de cualquier vivencia sin evaluación. El desafío está en escuchar, comprender y acompañar, especialmente cuando se trata de adolescentes.
Padres, docentes y profesionales de la salud debemos crear espacios de diálogo donde se pueda preguntar sin juzgar y evaluar sin estigmatizar. Muchas veces, detrás de estas identidades hay emociones que no encuentran otro canal de expresión.
Una oportunidad para reflexionar
El fenómeno therian no habla solo de quienes se identifican con animales. Habla de una época, de sus tensiones, de sus carencias y de la necesidad profunda de ser visto y reconocido.
Más que preguntarnos "qué les pasa", tal vez debamos preguntarnos qué nos está diciendo esta generación sobre el mundo que habita.
Bibliografía
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