El Ministerio de Salud Pública (MSP) avanza en la construcción de un mapa sanitario nacional, una herramienta clave para identificar y ordenar los recursos disponibles en todo el sistema de salud, con el objetivo de mejorar el acceso oportuno de la población a los servicios asistenciales en cada punto del territorio.
La iniciativa fue presentada en el taller Conectando la Atención en el Territorio: Acciones para la Construcción del Mapa Sanitario de Uruguay, que contó con la participación de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La actividad se desarrolló en el marco de una misión técnica del organismo internacional en el país.
El director general del MSP, Rodrigo Márquez, explicó que se trabaja en la elaboración de un mapa público y de acceso abierto, que permita visualizar de manera integral los recursos sanitarios existentes, como hospitales, servicios de emergencia, ambulancias, recursos humanos y tecnología disponible. Esta información permitirá conocer cómo se distribuyen los servicios y fortalecer la toma de decisiones a nivel de gestión.
Márquez destacó que Uruguay cuenta con un volumen significativo de información en salud y con una historia clínica electrónica "muy potente", por lo que uno de los desafíos centrales es integrar esos datos para dimensionar necesidades, detectar brechas y abordar problemas específicos en cada región del país.
La construcción del mapa sanitario forma parte de un paquete de inversiones en infraestructura que alcanza los 40 millones de dólares, destinados al fortalecimiento de los sistemas de información, la incorporación de tecnología aplicada a la atención, el desarrollo de la telesalud y la reducción de los tiempos de espera. El financiamiento provendrá tanto de recursos propios del MSP como del BID.
El encuentro técnico, que se extiende hasta el viernes 13 de febrero, reúne a direcciones técnicas y referentes de gestión de prestadores públicos y privados de todo el país. Entre los principales ejes de trabajo se destacan el funcionamiento de las Redes Integradas e Integrales de Servicios de Salud (RIISS), la infraestructura disponible, los recursos humanos, las trayectorias asistenciales y los flujos de atención, con el foco puesto en mejorar la calidad y la equidad del sistema sanitario nacional.