ALADI impulsa acuerdo para facilitar la circulación regional de bienes de proyectos culturales en un sector que mueve US$ 124.000 millones
La Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) inició las negociaciones de un acuerdo orientado a facilitar la circulación regional de bienes integrantes de proyectos culturales, con el objetivo de mejorar las condiciones operativas de un sector con creciente peso económico, pero que aún enfrenta dificultades para desarrollarse a escala regional.
El instrumento en negociación propone simplificar los procedimientos de exportación e importación temporaria, reduciendo tiempos, costos y cargas administrativas para el traslado de obras, equipamiento y soportes culturales entre países. La iniciativa apunta a fortalecer una cadena de valor que depende directamente de la movilidad para su funcionamiento.
La primera reunión de negociación se realizó el pasado 12 de junio en la sede de la ALADI, en Montevideo. Los países miembros del organismo que integran la negociación son Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. Por su parte, Chile y México participan en calidad de observadores.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en su informe más reciente sobre industrias culturales y creativas (2024), el sector genera alrededor de US$ 124.000 millones, representa el 2,2% del PIB de América Latina y el Caribe y emplea a cerca de 1,9 millones de personas.
A pesar de este peso económico, la circulación cultural en América Latina continúa limitada por factores operativos que impactan en su crecimiento. El BID advierte que, a medida que los aranceles han perdido relevancia, las medidas técnicas, los requisitos regulatorios y los procedimientos administrativos explican una parte creciente de las restricciones al comercio en la región, especialmente en sectores intensivos en innovación y con fuerte participación de pequeñas y medianas empresas.
En el caso de los bienes integrantes de proyectos culturales, estos desafíos se traducen en procesos aduaneros complejos para importaciones temporarias, exigencias técnicas no armonizadas entre países y altos costos logísticos, que dificultan la circulación de obras, exposiciones, equipamiento escénico y nuevos formatos culturales.
En este contexto, la propuesta impulsada en el ámbito de la ALADI busca generar un impacto directo en el ecosistema cultural, facilitando la movilidad de bienes y adecuando las normas a las nuevas dinámicas del sector.
"Comenzamos la negociación con 10 países miembros, lo cual es algo bastante inédito en los procesos negociadores de la ALADI, así que estamos muy contentos y esperanzados de poder avanzar rápidamente", señaló la embajadora Gimena Hernández, Representante Permanente de Uruguay ante la ALADI y el MERCOSUR.
Uno de los aspectos innovadores de la iniciativa es que contempla las transformaciones tecnológicas y digitales que han experimentado las industrias culturales en los últimos años, incluyendo la circulación de arte contemporáneo, obras híbridas, soportes electrónicos y entornos virtuales.
El proceso de negociación continuará en las próximas semanas. La próxima reunión fue fijada para el 21 de julio, con el objetivo de continuar avanzando en la elaboración del instrumento regional.
La iniciativa también refleja el papel de la ALADI como foro regional de negociación, donde los países miembros promueven y desarrollan disciplinas comerciales orientadas a facilitar el intercambio comercial intrarregional. En un escenario internacional cada vez más desafiante y fragmentado, el organismo mantiene activo un espacio institucional de diálogo y generación de consensos que permite avanzar en instrumentos concretos de política comercial para sectores estratégicos de la región.