"Hemos acompañado a la comunidad en sus momentos más importantes"
El director del Sanatorio SEMM Mautone, Gustavo Rodríguez, habló con Somos Uruguay Revista sobre la historia del centro asistencial, su consolidación como referente en el sistema de salud, el rol de la calidad del equipo humano, "una cultura institucional orientada a la mejora continua" y la transformación tecnológica que está viviendo la medicina.
Comencemos hablando sobre la creación del Sanatorio SEMM Mautone, su financiamiento, su modo de conducción y cómo funciona la organización.
El Sanatorio SEMM Mautone nació hace cinco décadas con la vocación de brindar atención de salud de calidad a la población de Maldonado y la región. Desde sus inicios se desarrolló como una institución privada, sostenida por la inversión de sus fundadores y por el crecimiento progresivo de sus servicios, siempre con una fuerte reinversión en infraestructura, tecnología y recursos humanos.
En cuanto a su conducción, el sanatorio funciona bajo un modelo de gestión profesional que integra la conducción médica con la gestión administrativa. Esto permite que las decisiones estratégicas mantengan siempre como eje central la calidad asistencial y la seguridad del paciente.
Hoy somos una organización compleja, con múltiples servicios clínicos, diagnósticos y terapéuticos, que trabaja con equipos interdisciplinarios y con una lógica de mejora continua para responder a las necesidades de salud de la comunidad.
El sanatorio creció junto con Maldonado: durante cinco décadas hemos acompañado a la comunidad en los momentos más importantes de su vida.
El Sanatorio SEMM Mautone es un referente nacional en materia de asistencia. ¿Cómo se ha logrado eso en el correr de los años?
Creo que ese reconocimiento es el resultado de un proceso sostenido en el tiempo. Se ha logrado gracias a tres factores fundamentales: la calidad del equipo humano, la incorporación permanente de tecnología médica y una cultura institucional orientada a la mejora continua.
Desde sus comienzos, el sanatorio apostó a desarrollar servicios médicos de alto nivel en el interior del país, algo que en su momento era un desafío importante. Con el paso de los años fuimos consolidando áreas de alta complejidad, fortaleciendo la formación de nuestros profesionales y promoviendo modelos de gestión basados en estándares de calidad.
Ese camino, sostenido durante décadas, es lo que hoy nos permite ser reconocidos como un centro de referencia en la región.
En diciembre inauguraron un nuevo piso de cuidados moderados. ¿Qué implica esa inauguración en cuanto al servicio que brinda el sanatorio?
La inauguración del nuevo piso de cuidados moderados representa un paso muy importante en el proceso de expansión y modernización del sanatorio.
Este nuevo sector nos permite ampliar la capacidad de internación y ofrecer instalaciones más modernas, confortables y adaptadas a las necesidades actuales de la atención médica. También incorpora mejoras en la infraestructura y en los procesos asistenciales, lo que se traduce en una mejor experiencia para los pacientes y sus familias.
Más allá de lo edilicio, lo relevante es que fortalece nuestra capacidad de respuesta ante la creciente demanda de servicios de salud en el departamento.
La medicina enfrenta grandes desafíos por el desarrollo tecnológico, la IA y los cambios en el vínculo con el paciente. ¿Cuáles son las claves para poder estar cerca del paciente en tiempos de sobreexposición a datos e información?
La tecnología y la inteligencia artificial están transformando la medicina de manera muy profunda, pero creemos que el desafío principal es integrar esas herramientas sin perder el componente humano de la atención.
Hoy los pacientes tienen acceso a mucha información, pero muchas veces necesitan orientación, confianza y acompañamiento para interpretar esa información. Por eso el rol del equipo de salud sigue siendo central.
La clave está en combinar tecnología, conocimiento científico y cercanía humana. Los avances tecnológicos y la inteligencia artificial deben servir para mejorar los diagnósticos, optimizar los tratamientos y hacer más eficientes los procesos, pero siempre con el paciente en el centro del sistema.
Nuestra convicción es simple: incorporar tanta tecnología como sea posible, pero mantener tanta cercanía con el paciente como sea necesaria. La tecnología transforma la medicina, pero el paciente debe seguir en el centro.
¿Qué particularidades tiene el Sanatorio Mautone en cuanto a su vínculo con el territorio y la comunidad en la que está instalado?
Nuestro sanatorio está profundamente vinculado con la realidad de Maldonado y de toda la región este del país.
El departamento tiene características muy particulares: una población residente en crecimiento, un fuerte componente turístico y una gran diversidad social y territorial. Esto implica que el sistema de salud debe ser flexible y capaz de adaptarse a distintas realidades.
En ese contexto, el sanatorio ha desarrollado un vínculo muy estrecho con la comunidad, no solo a través de la asistencia médica, sino también mediante acciones de promoción de la salud, participación en iniciativas comunitarias y cooperación con otras instituciones.
En 2024 recibieron el Premio Iberoamericano de la Calidad. ¿Qué significó el otorgamiento de este premio?
Recibir el Premio Iberoamericano de la Calidad fue un reconocimiento muy importante para toda la institución.
Es un premio que evalúa aspectos de gestión, liderazgo, calidad de los procesos, orientación al paciente y resultados institucionales. Haber sido distinguidos a ese nivel confirma que el camino que venimos recorriendo en materia de mejora continua y gestión de calidad es el correcto.
Pero más que un punto de llegada, lo vemos como un estímulo para seguir mejorando y para continuar desarrollando una cultura organizacional basada en la excelencia.
Los premios y reconocimientos son importantes, pero lo que realmente define a una institución de salud es la confianza que los pacientes depositan en ella todos los días.
¿Cuáles son las políticas del sanatorio en materia de sostenibilidad?
En los últimos años hemos avanzado en la incorporación de una mirada de sostenibilidad en la gestión institucional.
Esto implica trabajar en tres dimensiones: la social, la ambiental y la económica. En lo social, reforzando nuestro compromiso con la comunidad y con la calidad de la atención. En lo ambiental, promoviendo prácticas responsables en el uso de recursos, gestión de residuos y eficiencia energética. Y en lo económico, asegurando la sustentabilidad de la institución para poder seguir invirtiendo en tecnología y servicios.
Además, hemos comenzado a sistematizar estas acciones a través de reportes de sostenibilidad, alineados con estándares internacionales. Este año publicaremos el primer reporte de sostenibilidad bajo los estándares GRI, sometido a un proceso de aseguramiento independiente conforme a la Norma Internacional de Auditoría para Información de Sostenibilidad (NIA 5000).
¿Cómo se imagina el Sanatorio Mautone en los próximos cinco años?
Imagino un sanatorio que continúe creciendo en complejidad, innovación y calidad asistencial, manteniendo siempre su fuerte vínculo con la comunidad.
En los próximos años seguramente veremos una mayor integración de tecnologías digitales, avances en diagnóstico y tratamiento, y nuevas formas de organización de los servicios de salud.
Miramos el futuro con entusiasmo y con la convicción de que los próximos años serán una nueva etapa de crecimiento y desarrollo para la medicina en nuestra región.
Nuestro desafío es acompañar esos cambios sin perder nuestra identidad: ser una institución cercana, confiable y comprometida con la salud de las personas.