Uruguay apuesta a profundizar su relación económica con Chile mediante el fortalecimiento del comercio bilateral, la atracción de nuevas inversiones y el aprovechamiento de oportunidades en sectores estratégicos, según destacó la directora ejecutiva de Uruguay XXI, Mariana Ferreira, durante un encuentro con una delegación empresarial chilena que visitó el país.
La reunión se desarrolló en paralelo a la visita oficial del presidente chileno, José Antonio Kast, y permitió reunir a empresarios de ambos países junto a autoridades de Uruguay XXI para explorar nuevas oportunidades de cooperación e inversión.
En diálogo con Comunicación Presidencial, Ferreira señaló que Uruguay mantiene una relación comercial consolidada con Chile gracias a los acuerdos vigentes y a una conectividad aérea que facilita los intercambios entre ambos mercados. No obstante, consideró que existe un amplio margen para incrementar el volumen de negocios y desarrollar nuevos proyectos conjuntos.
Durante el encuentro, Uruguay XXI presentó las principales fortalezas del país como destino de inversiones, haciendo énfasis en la estabilidad política, económica e institucional, el respeto a los contratos y el capital humano como elementos diferenciales para las empresas internacionales.
Además de los sectores tradicionales, las conversaciones incluyeron oportunidades vinculadas al hidrógeno verde, los servicios tecnológicos, las energías limpias y las políticas de seguridad, áreas en las que ambos países identifican posibilidades de cooperación.
Actualmente, Uruguay exporta bienes a Chile por unos 170 millones de dólares e importa productos por aproximadamente 130 millones. A esto se suma un creciente intercambio de servicios, especialmente en tecnología de la información y servicios financieros, segmentos que, según Ferreira, presentan un importante potencial de expansión.
La directora de Uruguay XXI también destacó que unas 50 empresas chilenas operan actualmente en Uruguay en sectores como la industria forestal, alimentos y bebidas, servicios corporativos, finanzas y papel, generando alrededor de 6.000 puestos de trabajo.
En paralelo, sostuvo que Uruguay continúa despertando interés entre inversores internacionales en áreas como agroalimentos, centros de datos, ciencias de la vida y energías renovables, una tendencia que podría fortalecerse con el avance del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Para Uruguay XXI, la combinación de estabilidad institucional, seguridad jurídica, talento humano y ubicación estratégica posiciona al país como un centro regional para el desarrollo de negocios y la expansión de empresas hacia otros mercados de América Latina.