Orsi asumió la presidencia pro tempore de la Celac y llamó a fortalecer la cooperación regional para preservar la paz
El presidente de la República, Yamandú Orsi, asumió este sábado 21 en Bogotá, Colombia, la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en el marco de la X Cumbre del bloque regional, donde destacó la necesidad de profundizar la cooperación entre los países de América Latina y el Caribe para enfrentar los principales desafíos comunes y preservar a la región como una zona de paz.
Durante su intervención en la reunión plenaria, el mandatario remarcó que América Latina y el Caribe han logrado sostener durante décadas una convivencia sin conflictos armados entre Estados, una característica que definió como resultado de una construcción política e institucional sostenida en el tiempo.
En ese sentido, Orsi afirmó que la paz en la región no puede entenderse como una consigna simbólica, sino como una práctica que requiere diálogo, acuerdos e instituciones sólidas. Según expresó, se trata de una decisión política que exige sostener los canales de entendimiento incluso en contextos de diferencias o tensiones entre los países.
El presidente subrayó que Uruguay asume la conducción temporal del bloque con el compromiso de fortalecer un espacio de cooperación que reúne a 33 países de América Latina y el Caribe. Señaló, además, que para el país el ejercicio de esta responsabilidad es coherente con una tradición diplomática vinculada a la solución pacífica de controversias y a la integración regional.
En su discurso, identificó como prioridades para la región una serie de temas estratégicos, entre ellos la seguridad alimentaria, la transición energética, la gestión de riesgos de desastres, la educación superior y el desarrollo productivo y comercial. También planteó la necesidad de avanzar en posiciones comunes para respaldar candidaturas regionales en organismos internacionales, incluida la futura postulación a la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas.
El avance del crimen organizado, entre los principales desafíos
Orsi también dedicó parte de su exposición a advertir sobre el crecimiento del crimen organizado transnacional, al que definió como una de las principales amenazas que enfrenta actualmente la región.
En ese marco, planteó la paradoja de que América Latina y el Caribe se mantengan como una zona sin guerras entre países, pero al mismo tiempo registren elevados niveles de violencia interna. Recordó que, pese a representar cerca del 8% de la población mundial, la región concentra alrededor del 30% de los homicidios a nivel global.
Frente a este escenario, sostuvo que es necesario reforzar la cooperación regional en materia de seguridad, con especial énfasis en el combate al narcotráfico y otras redes delictivas transnacionales.
El mandatario señaló que la respuesta al delito debe darse dentro del marco del Estado de Derecho, con más institucionalidad, más democracia y políticas de desarrollo, y advirtió que la dimensión regional del problema exige estrategias articuladas entre los países.
Hacia el cierre de su mensaje, Orsi insistió en que América Latina y el Caribe tienen una responsabilidad histórica en la defensa de la paz construida a lo largo de décadas. En esa línea, afirmó que, en un contexto internacional marcado por crecientes conflictos, la cooperación, el consenso y el fortalecimiento de las instituciones siguen siendo herramientas centrales para sostener la estabilidad regional.