Alcohol en Uruguay: una nueva campaña busca cuestionar su consumo naturalizado en la vida cotidiana
Más de 370.000 personas presentan un consumo problemático de alcohol en Uruguay, mientras que el 71,4% de las personas de entre 15 y 65 años declaró haber consumido esta sustancia durante el último año. Frente a este escenario, la Junta Nacional de Drogas (JND) presentó "Evidencias Familiares", una campaña que apunta a generar conciencia sobre los riesgos asociados al consumo y promover el cuidado como un valor social.
La iniciativa fue presentada este jueves 13 con la participación del prosecretario de Presidencia y presidente de la JND, Jorge Díaz; el secretario general subrogante de la Secretaría Nacional de Drogas (SND), Juan Triaca; la coordinadora de Prevención de la SND, Victoria González, y el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo.
La campaña parte de una realidad que, según las autoridades, permanece poco visibilizada: el alcohol es la sustancia que genera mayores daños físicos y psicosociales, pero su consumo se encuentra fuertemente naturalizado en distintos ámbitos de la sociedad.
Los datos detrás de la campaña
De acuerdo con la VIII Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas en Población General, el 71,4% de las personas de entre 15 y 65 años consumió alcohol en los últimos 12 meses.
Dentro de ese grupo, el 28,4% presenta signos de uso problemático. Además, cerca de 106.000 personas registran un consumo nocivo que requiere intervención, de acuerdo con el cuestionario AUDIT de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Triaca señaló que en Uruguay unas 373.000 personas presentan consumo problemático de alcohol.
"Es un dato fuerte y que nos obliga a redoblar todo lo que podamos para tratar de torcer esto", sostuvo.
El jerarca explicó que la campaña, disponible tanto en redes sociales como en medios tradicionales, busca complementar las acciones que ya desarrolla el Estado.
"Es un grano de arena", afirmó Triaca, al referirse a la iniciativa.
La SND identificó distintos niveles de exposición y riesgo asociados al consumo de alcohol. El primero comprende a quienes experimentaron episodios de intoxicación, con especial preocupación por adolescentes y jóvenes.
El segundo corresponde a quienes presentan estos episodios de manera habitual, mientras que el tercero incluye a las personas con un consumo nocivo.
Triaca señaló que en los dos primeros grupos pueden alcanzarse cambios importantes mediante intervenciones desde el primer nivel de atención sanitaria. Para quienes presentan un consumo nocivo, en cambio, se requiere un abordaje interdisciplinario e interinstitucional.
El rol de las familias
La coordinadora de Prevención de la SND, Victoria González, explicó que "Evidencias Familiares" forma parte de una estrategia más amplia que incluye la capacitación de equipos de salud para detectar de manera temprana situaciones de consumo problemático.
La estrategia también incorpora el programa Eventos Cuidados, desarrollado junto con el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), que establece la prohibición de vender alcohol en fiestas y eventos a los que concurran menores de 18 años.
González destacó además la importancia del entorno familiar para establecer límites y prevenir el consumo durante la adolescencia. En ese sentido, señaló que el control parental implica comunicación, afecto y límites claros, y remarcó que el consumo de alcohol antes de los 18 años debe ser cero.
Como parte de la campaña se desarrollará una actividad participativa en la que la ciudadanía podrá construir imágenes de reuniones familiares o sociales. La propuesta busca generar una reflexión sobre el lugar que ocupa el alcohol en estos encuentros y problematizar su presencia en la vida cotidiana.
El subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, reafirmó el respaldo a la campaña y sostuvo que la prevención y el abordaje del consumo de alcohol constituyen un eje prioritario para la salud pública, debido a su impacto en distintos sectores sociales y territorios.
En ese marco, identificó tres líneas de acción: avanzar en el registro de los puntos de venta de alcohol; capacitar a los equipos de salud e incorporar la guía de intervenciones breves de la JND al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS); y respaldar acciones destinadas a cuestionar la cultura predominante en torno al consumo de alcohol.
Briozzo consideró que Uruguay cuenta con condiciones favorables para avanzar durante el actual período de Gobierno en medidas que permitan obtener resultados concretos frente al consumo de esta sustancia.