El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, sostuvo que Uruguay tiene la oportunidad de avanzar hacia un ecosistema más robusto en materia de inteligencia artificial, apoyado en su sólida infraestructura digital y en una visión de desarrollo basada en la innovación, la democracia y la inclusión.
Las declaraciones fueron realizadas durante el Encuentro Ministerial Certal 2026, organizado por el Centro de Estudios Regulatorios y de Telecomunicaciones de América Latina (Certal), donde autoridades y referentes internacionales analizaron los desafíos de la conectividad, la transformación digital y la cooperación regional.
Durante su exposición, Sánchez definió a Uruguay como una nación acostumbrada al diálogo, pero también a la toma de decisiones estratégicas. Señaló que, pese a su escala territorial, el país ha sabido diseñar políticas públicas para insertarse con inteligencia en el escenario global.
En ese sentido, advirtió que el ritmo acelerado del cambio tecnológico exige respuestas rápidas y capacidad de adaptación. Según expresó, no decidir en tiempo y forma implica correr el riesgo de quedar rezagado frente a otras economías.
Inteligencia artificial con valores democráticos
Uno de los ejes centrales de su intervención fue el desarrollo de la inteligencia artificial. El jerarca indicó que esta transformación tecnológica abre oportunidades significativas, aunque también plantea desafíos vinculados a la ciberseguridad, la protección de datos y la regulación ética.
Para Sánchez, el crecimiento de la IA debe estar guiado por principios claros como la libertad, la democracia y el respeto a la ciudadanía. En esa línea, consideró fundamental generar certezas regulatorias y políticas públicas que orienten el proceso.
El secretario destacó además que Uruguay cuenta con avances acumulados durante distintas administraciones que hoy representan una base estratégica para el futuro.
Mencionó entre ellos la expansión de la fibra óptica —que alcanza al 90% de los hogares—, los procesos de inclusión digital, la instalación de cables submarinos y el desarrollo de centros de datos.
A su entender, esa infraestructura posiciona al país de forma favorable en una economía cada vez más digitalizada, aunque subrayó que la conectividad por sí sola no alcanza si no se complementa con innovación, talento y generación de valor agregado.
Lo verde y lo digital como marca país
Sánchez también señaló que Uruguay puede diferenciarse internacionalmente a partir de dos fortalezas: la sostenibilidad ambiental y la transformación digital.
Sobre el primer aspecto, recordó el camino recorrido por el país en materia energética, con una fuerte apuesta a las fuentes limpias que hoy ubican a Uruguay como referencia internacional.
En cuanto al segundo, afirmó que la inteligencia artificial debe traducirse en mejoras concretas para la vida cotidiana: trabajadores más productivos, más tiempo disponible para las familias y pequeñas y medianas empresas con capacidad de escalar e ingresar a mercados globales.