El presidente de la República, Yamandú Orsi, encabezó la primera reunión del Gabinete de Seguridad, instancia en la que se analizó un adelanto del Plan Nacional de Seguridad Pública, una de las principales apuestas del Gobierno en materia de convivencia y combate al delito.
Tras el encuentro, realizado en Torre Ejecutiva, el ministro del Interior, Carlos Negro, señaló que el documento busca consolidar una estrategia propia para Uruguay, basada en herramientas compatibles con el sistema democrático y alejada de enfoques autoritarios.
"El concepto general que guía todo el Plan de Seguridad es crear un modelo uruguayo de seguridad pública", afirmó Negro. Según explicó, el objetivo es mejorar los niveles de seguridad en el país mediante medidas que puedan aplicarse "en un país republicano y democrático".
El Plan Nacional de Seguridad Pública reúne insumos provenientes de la sociedad civil, el ámbito académico y los partidos políticos. De acuerdo con el ministro, el texto ya fue considerado en el Consejo de Ministros del pasado 9 de marzo y será presentado formalmente hacia fines de la próxima semana.
Antes de su difusión pública, el documento será remitido nuevamente al Consejo de Ministros y luego compartido con los presidentes de los partidos políticos.
La elaboración de este plan había sido señalada por Orsi como uno de los compromisos centrales de su administración. En su discurso ante la Asamblea General, el mandatario había planteado la necesidad de avanzar "junto a todos los partidos políticos" en una estrategia nacional de seguridad pública, enmarcada en una visión de pacificación y desarrollo urbano.
Medidas en marcha y acciones a mediano plazo
Según detalló Negro, el plan no parte de cero: incorpora líneas de acción que ya están en ejecución y otras previstas para desarrollarse a mediano plazo.
Entre las medidas ya implementadas, destacó el "policiamiento focalizado" en determinadas zonas de Montevideo durante 2025. El ministro sostuvo que esa estrategia permitió una baja en los homicidios y aseguró que, de acuerdo con datos oficiales, se trató de la reducción "más importante desde la pandemia a la fecha".
La referencia apunta a una modalidad de despliegue policial concentrado en territorios específicos, que el Gobierno considera una herramienta con resultados positivos dentro de la política de seguridad.