Willinn: el negocio detrás de lo que no se ve y una empresa que vende "confianza"
En un país donde el 93% de la industria tecnológica está vinculada al software, hay un 7% que sostiene todo lo demás: la infraestructura. En ese segmento opera Willinn, empresa con más de 30 años de experiencia que hoy brinda servicios de infraestructura crítica a más de 350 clientes en Uruguay, Argentina y Chile.
La compañía, que forma parte de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información, nació en la década del 90 como parte del grupo Zonamerica, bajo el concepto de "one stop solution" para las empresas instaladas en la zona franca. En sus inicios, la tecnología significaba principalmente conectividad y llamadas internacionales. Con el paso del tiempo y la evolución del mercado, la empresa amplió su portafolio y en 2022 concretó su spin off, adoptando la marca Willinn y expandiendo su alcance más allá de los clientes del grupo original.
En diálogo con Somos Uruguay, su CEO, Inés Jakubovski, repasó la evolución del sector, los principales riesgos tecnológicos que enfrentan hoy las empresas y el desafío de liderar una compañía cuya tarea es, esencialmente, garantizar que todo funcione.
Infraestructura crítica: lo que sostiene al negocio
"Cuando en Uruguay pensamos en tecnología, pensamos en software. Y está bien, porque es el gran fuerte del país. Nosotros estamos en la parte que sostiene ese software", explicó Jakubovski.
Willinn estructura su propuesta en cuatro verticales de negocio: misión crítica (data centers), servicios de nube pública y privada, ciberseguridad e IT operations (soporte técnico especializado).
La empresa cuenta con tres data centers propios en Uruguay. Uno de ellos posee certificación Tier III otorgada por el Uptime Institute, lo que implica una disponibilidad aproximada del 99,982% y una arquitectura redundante en energía, climatización y conectividad.
"Lo que garantizamos es alto nivel de disponibilidad, seguridad y continuidad operativa. La certificación no la damos nosotros: es un tercero el que valida que cumplimos con esos estándares", señaló.
Para Jakubovski, uno de los principales errores al hablar de transformación digital es enfocarse únicamente en el software.
"La tecnología está al servicio del negocio. Muchas veces se piensa en aplicaciones y sistemas, pero todo eso corre sobre una infraestructura. Si esa infraestructura no es robusta ni resiliente, no estás apalancando realmente la transformación digital", explicó la CEO.
En ese sentido, plantea tres preguntas clave que toda empresa debería hacerse :
- ¿Cuánto tiempo puede estar mi negocio sin operar?
- ¿Cuánto me cuesta económicamente esa interrupción?
- ¿Estoy preparado para enfrentar un ataque o una falla?
La ejecutiva remarca que dimensionar correctamente esos riesgos permite entender la inversión en infraestructura no como un gasto, sino como un componente estratégico del negocio.
Innovar y optimizar costos: un equilibrio posible
Lejos de ser conceptos opuestos, innovación y eficiencia pueden ir de la mano. "Hoy más que nunca la innovación debe tener foco estratégico y disciplina financiera", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó el modelo de colocation: en lugar de mantener servidores en una sala propia —con costos de energía, mantenimiento, seguridad y personal técnico— las empresas pueden alojarlos en un data center especializado. De ese modo, el equipo interno puede concentrarse en el desarrollo del negocio mientras el proveedor se encarga de la infraestructura física y su operación 24/7.
"Cambiar la forma de hacer las cosas puede implicar ahorrar costos y, al mismo tiempo, prepararse para escalar", afirmó.
Los riesgos tecnológicos actuales
Consultada sobre los principales riesgos que enfrentan hoy las compañías, Jakubovski identificó tres ejes centrales.
El primero es la ciberseguridad. "Las amenazas son cada vez más sofisticadas. Ransomware (criminales lo utilizan como herramienta para robar datos y los mantienen como rehenes), fuga de datos y ataques que impactan directamente en la continuidad operativa. La conversación ya está en los directorios".
El segundo riesgo es operar sobre infraestructura obsoleta o sistemas desactualizados, lo que incrementa vulnerabilidades y limita la capacidad de escalar.
El tercero, y uno de los puntos en los que más énfasis hace la CEO, es la falta de planes sólidos de continuidad y respaldo. "Muchas empresas creen que están protegidas, pero cuando necesitan levantar un backup descubren que no pueden hacerlo en el tiempo que su negocio requiere", señaló.
En ese marco, Willinn trabaja con sus clientes en revisiones periódicas y workshops para validar estrategias de backup y réplica, buscando minimizar impactos ante eventuales fallas.
Liderar una empresa que "vende confianza"
Jakubovski está en la compañía desde hace cuatro años y desde hace casi tres ocupa el cargo de gerente general. Define su rol como el de liderar una empresa que no solo ofrece tecnología, sino continuidad de negocio.
"Nosotros vendemos confianza. En tecnología es imposible prometer cero fallas, pero lo que importa es el tipo de socio que elegís y cómo responde ante un problema", expresó.
La infraestructura opera 24/7 y eso implica equipos altamente preparados, capacidad de respuesta inmediata y una cultura donde la responsabilidad y la prevención son centrales.
Con más de 350 clientes en la región, la ejecutiva sostiene que la validación más importante proviene de quienes eligen a la empresa año tras año.
De cara a los próximos años, la CEO proyecta un crecimiento regional y una mayor demanda de disponibilidad permanente. "Las operaciones son cada vez más 24/7 y para escalar necesitan infraestructura sólida. Vamos a seguir acompañando a nuestros clientes en ese proceso", concluyó.
En un ecosistema donde la innovación suele asociarse a lo visible —apps, plataformas, inteligencia artificial—, Willinn apuesta por consolidar el rol de aquello que no se ve, pero sin lo cual nada funciona.