McKinsey recomienda al sector bancario evolucionar a un modelo de "multivelocidad"
A modo de adelanto de la próxima edición de la revisión anual del sector bancario, la consultora McKinsey & Company publicó el reporte "Global Banking Annual Review 2026: Precision with speed", que destaca que en 2025 el sector volvió a superarse a sí mismo, con ingresos netos de 1,3 billones de dólares, un 7% más que la cifra récord de 2024, y con los mayores ingresos netos en todos los rubros.
Aunque los resultados de 2024 y 2025 fueron positivos, la banca continúa registrando los ratios de precio-valor contable (P/B) y precio-ganancias (P/E) más bajos entre las industrias, explica el informe, provocando así un escepticismo de los inversores respecto a la sostenibilidad del crecimiento y la rentabilidad futura.
El trabajo de McKinsey pone de manifiesto una divergencia en modelos de negocios bancarios entre las distintas regiones del mundo, en la que, cada vez más, los bancos están concentrando sus esfuerzos geográficamente. Tal es así que, en 2005, diez de los 20 bancos más grandes del mundo por capitalización bursátil eran bancos universales globales, mientras en 2025 estos eran cuatro.
En cambio, los bancos que se centran en su país de origen o en países vecinos ocupan actualmente diez de los primeros puestos de la clasificación, utilizando en su operativa plataformas digitales y nuevas estrategias.
En un análisis por región, la consultora resalta que "América Latina presenta patrones de ahorro y consumo distintos a los de otras regiones", donde una amplia población con una bancarización insuficiente o nula está impulsando la demanda de crédito al consumo, medios de pago y microfinanzas, respaldada por iniciativas regulatorias orientadas a promover la inclusión financiera.
Esto resultó beneficioso para los "neobancos", término que alude a empresas fintech que desafían a los bancos tradicionales al ofrecer una gama cada vez más completa de servicios bancarios a través de canales digitales innovadores y de bajo costo.
De acuerdo con McKinsey, los neobancos están expandiéndose rápidamente al enfocarse en estos segmentos de la población, ofreciéndoles servicios financieros accesibles y fáciles de utilizar desde dispositivos digitales.
También subraya que dos tecnologías actualmente suponen amenazas para la relación de la banca con los clientes. En primer lugar, la inteligencia artificial (IA) agéntica, capaz de realizar tareas y resolver problemas prácticamente por sí sola, que podría operar como asesora en la gestión patrimonial de los clientes.
Asimismo, las "stablecoins" o criptomonedas estables, diseñadas para minimizar la volatilidad mediante su vinculación a una moneda fiduciaria, "podrían debilitar significativamente las fuentes de fortaleza de los bancos en los próximos años".
Según McKinsey, los bancos deben combinar disciplina y resiliencia con una mayor velocidad de ejecución en cuatro frentes: la personalización y gestión dinámica de clientes; la adopción de tecnología e IA; la reasignación estratégica de capital y evolución de los modelos de negocio influenciadas por la geopolítica, cambios regulatorios y la IA agéntica; y el escalamiento inteligente de capacidades a través de alianzas, adquisiciones y una expansión selectiva.
En este sentido, plantea la necesidad de avanzar hacia una banca multivelocidad. Por un lado, sugiere tomar velocidad en cuanto a la mejora continua del negocio principal y la optimización de procesos existentes.
Por otro, recomienda acelerar la experimentación y el desarrollo de nuevas propuestas de valor, con mayor flexibilidad para probar y reiterar iniciativas innovadoras.
Finalmente, menciona la necesidad de agilizar la exploración de tecnologías emergentes y modelos disruptivos, asumiendo mayores niveles de riesgo con el objetivo de identificar oportunidades de transformación a largo plazo.
La consultora concluye afirmando que se trata de "una oportunidad histórica, incluso para los bancos más tradicionales y los actores más pequeños".
"Tanto la IA como los activos digitales ofrecen la oportunidad de superar a la competencia, no solo para proteger las fuentes de ingresos actuales, sino también para conquistar ecosistemas más amplios, recompensando verdaderamente a quienes dominen la velocidad", asevera.
El informe completo "Global Banking Annual Review 2026: Precision with speed" está disponible en el sitio web de McKinsey & Company.