Economía

BCU estima aumento transitorio de la inflación

15-10-2026
Foto: BCU

El Banco Central del Uruguay emitió este jueves su informe de Política Monetaria, correspondiente al tercer trimestre de 2026.

El informe señala que la economía uruguaya continúa operando en un entorno de inflación próxima a la meta y expectativas ancladas con el objetivo del Banco Central, en un contexto internacional que se ha vuelto más desafiante. La intensificación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente elevó los precios de la energía y de otros bienes comercializables, mientras que las condiciones financieras internacionales se tornaron algo más restrictivas.  La inflación interanual se ubicó en 4,7% en setiembre, dentro del rango de tolerancia y próxima a la meta de 4,5%. 

El aumento observado desde junio respondió principalmente al encarecimiento de bienes importados, alimentos y combustibles. No se observan presiones inflacionarias generalizadas. La inflación de no transables (NTX) se mantuvo estable en los últimos meses (5,8%). Las expectativas de inflación se mantuvieron ancladas en torno a la meta en el Horizonte de Política Monetaria (HPM), a pesar del contexto incierto. En el horizonte de política el promedio de las encuestas se ubica en 4,71%, lo que ratifica la confianza en el régimen de metas de inflación.  

La actividad económica se contrajo 0,8% en el segundo trimestre de 2026, principalmente por los efectos rezagados de la sequía sobre el sector agropecuario. La demanda interna continuó mostrando resiliencia y la brecha de producto se mantuvo en terreno levemente negativo, sin generar presiones inflacionarias relevantes por el lado de la demanda. Las proyecciones del escenario base incorporan precios externos más elevados y condiciones financieras globales algo más restrictivas que las consideradas en el informe anterior. 

En este contexto, la inflación aumentaría transitoriamente hasta el primer trimestre de 2027 y luego convergería a la meta dentro del HPM una vez que se disipen los shocks de oferta. La actividad económica, por su parte, convergería gradualmente hacia su ritmo de crecimiento tendencial a lo largo del horizonte, impulsada principalmente por el consumo privado y, en menor medida, por el consumo público y la inversión. En este escenario, la brecha de producto continuaría cerrándose gradualmente. 

Los riesgos para la inflación se han incrementado respecto al informe anterior: con un sesgo al alza en el corto plazo y más equilibrado en el HPM. Entre los principales riesgos al alza destacan una prolongación del conflicto en Medio Oriente que derive en nuevos aumentos de los precios de la energía y otros bienes comercializables, un episodio de El Niño más intenso de lo previsto y un fortalecimiento global del dólar asociado a tasas de interés internacionales más elevadas. En contraste, el anclaje de las expectativas, la estabilidad de la inflación no transable y una brecha de producto levemente negativa reducen el riesgo de que estos shocks generen efectos inflacionarios más duraderos. 

En este contexto, el COPOM resolvió por unanimidad incrementar la TPM en 25 puntos básicos, hasta 6%. La medida no procura revertir los efectos directos de aumentos transitorios de la energía y los alimentos, sino actuar proactivamente para limitar su persistencia y evitar su traslado al resto de los precios y a las expectativas de inflación de los distintos agentes. 

Fuente: BCU