Tres hábitos sencillos para fortalecer el amor propio
Vivimos en una época en la que la productividad parece haberse convertido en la principal medida de nuestro valor. Aprendemos desde pequeños a ser responsables, eficientes y a responder a las expectativas de los demás. Sin embargo, pocas veces nos enseñan a construir una relación sana con nosotros mismos.
La autoestima no consiste en sentirse superior ni en negar las propias debilidades. Desde la psicología se entiende como la valoración que una persona hace de sí misma y constituye uno de los factores que más influyen en la salud mental, la capacidad para afrontar el estrés y la calidad de las relaciones interpersonales. Diversos estudios muestran que una autoestima saludable se asocia con mayor bienestar psicológico, mejor regulación emocional y mayor resiliencia frente a la adversidad.
Fortalecer el amor propio no requiere grandes cambios. Muchas veces comienza con pequeños hábitos cotidianos que modifican la forma en que nos tratamos.
1. Reconocer el camino recorrido
Existe un sesgo psicológico conocido como negativity bias o sesgo de negatividad, que hace que nuestro cerebro recuerde con mayor intensidad los errores, las pérdidas y las amenazas que los logros. Como consecuencia, solemos minimizar todo aquello que hemos sido capaces de superar.
Detenerse a reconocer los desafíos atravesados, las decisiones difíciles y los aprendizajes adquiridos fortalece la percepción de autoeficacia, concepto desarrollado por Albert Bandura, que hace referencia a la confianza en la propia capacidad para enfrentar nuevas situaciones.
Cada dificultad superada constituye una evidencia de recursos personales que muchas veces olvidamos valorar.
2. Cambiar el diálogo interior
Resulta llamativo que muchas personas se hablen a sí mismas de una forma que jamás utilizarían con alguien a quien quieren.
La investigación de la psicóloga Kristin Neff sobre autocompasión demuestra que tratarse con amabilidad, especialmente durante los momentos difíciles, reduce la ansiedad, el estrés y la autocrítica excesiva, favoreciendo una mayor estabilidad emocional.
Un ejercicio sencillo consiste en incorporar dos palabras al diálogo interno: gracias y lo siento. Gracias por el esfuerzo realizado, incluso cuando los resultados no fueron los esperados. Lo siento por las ocasiones en que nos exigimos más de lo que podíamos ofrecer o por aquellas veces en que fuimos nuestros jueces más severos.
La manera en que nos hablamos termina convirtiéndose en la manera en que vivimos.
3. Invertir más en experiencias que en cosas
En una sociedad orientada al consumo, solemos asociar el bienestar con la adquisición de bienes materiales. Sin embargo, la evidencia científica muestra algo diferente.
Las investigaciones de Thomas Gilovich, de la Universidad de Cornell, han encontrado que las experiencias generan niveles de felicidad más duraderos que las posesiones materiales. Viajar, aprender una habilidad, compartir tiempo con seres queridos o desarrollar actividades con sentido fortalecen los vínculos sociales y construyen recuerdos que permanecen mucho más tiempo que la satisfacción producida por una compra.
Esto no significa rechazar los bienes materiales, sino preguntarnos si nuestras prioridades están alineadas con aquello que realmente alimenta nuestro bienestar.
Antes de realizar una compra importante, puede ser útil hacerse una pregunta sencilla: ¿Dentro de diez años recordaré este objeto o la experiencia que podría vivir con esos mismos recursos?
El amor propio no se construye mediante frases motivacionales ni desde la perfección. Se desarrolla a través de decisiones cotidianas: reconocer nuestros logros, hablarnos con respeto y elegir aquello que aporta verdadero significado a nuestra vida.
Porque, al final, la relación más importante que tendremos durante toda nuestra existencia es la que mantenemos con nosotros mismos. Cuidarla también es una forma de cuidar nuestra salud.
Bibliografía
* Bandura A. Self-Efficacy: The Exercise of Control. New York: W.H. Freeman; 1997.
* Neff KD. Self-Compassion: The Proven Power of Being Kind to Yourself. New York: William Morrow; 2011.
* Gilovich T, Kumar A, Jampol L. A Wonderful Life: Experiential Consumption and the Pursuit of Happiness. Journal of Consumer Psychology. 2015;25(1):152-165.
* American Psychological Association. Building your resilience. APA; actualización permanente.
* World Health Organization. Mental health: strengthening our response. OMS.