Montevideo se convirtió en el punto de encuentro de especialistas y autoridades de distintos países iberoamericanos que trabajan en la construcción de una estrategia común para mejorar la prevención, preparación y respuesta ante desastres y emergencias. La capital uruguaya alberga las reuniones técnicas de la Red Iberoamericana de Reducción del Riesgo de Desastres y Protección Civil, una iniciativa integrada por 15 países que busca fortalecer la cooperación regional en materia de asistencia humanitaria y gestión del riesgo.
Las jornadas de trabajo representan un paso clave para la puesta en funcionamiento de la red, creada formalmente en marzo de este año durante el Encuentro de Alto Nivel de Autoridades Iberoamericanas de Protección Civil y Reducción del Riesgo de Desastres, realizado en Guatemala.
Durante las reuniones, los representantes de los países participantes avanzan en la elaboración del reglamento interno que regirá el funcionamiento de la organización, así como en la definición de sus principales líneas estratégicas y de las acciones prioritarias que orientarán el trabajo conjunto en los próximos años.
El director del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), Leandro Palomeque, destacó la relevancia de consolidar espacios permanentes de cooperación internacional para enfrentar desafíos que trascienden las fronteras nacionales. Según explicó, la red permitirá fortalecer el intercambio de experiencias, compartir conocimientos técnicos y promover mecanismos de coordinación entre los distintos sistemas de protección civil de la región.
La propuesta apunta a generar una mayor articulación entre los países en todas las etapas de la gestión del riesgo, desde la prevención y la mitigación de amenazas hasta la respuesta ante emergencias y la evaluación posterior de los eventos.
Uno de los objetivos centrales de las reuniones es construir una hoja de ruta común que facilite la implementación de acciones concretas y coordinadas. Para ello, los participantes trabajan en la identificación de prioridades, la asignación de responsabilidades, la definición de posibles fuentes de financiamiento y el establecimiento de plazos para la ejecución de las iniciativas acordadas.
Entre los resultados esperados figura la aprobación de una propuesta consensuada de reglamento interno y la definición de los ejes estratégicos que orientarán las actividades de la red durante sus primeros años de funcionamiento.
La creación de este espacio regional responde a la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales frente a fenómenos cada vez más complejos y frecuentes, como eventos climáticos extremos, inundaciones, incendios forestales y otras situaciones de emergencia que afectan a los países iberoamericanos.
Desde la organización se destaca que la cooperación internacional y el intercambio de buenas prácticas son herramientas fundamentales para mejorar la preparación de los sistemas de protección civil y aumentar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo.
La próxima instancia de trabajo será la Primera Reunión de la Red Iberoamericana de Reducción del Riesgo de Desastres y Protección Civil, prevista para octubre de 2026 en Madrid, España. El encuentro se desarrollará en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, donde se espera consolidar los acuerdos alcanzados y avanzar en la implementación de los primeros proyectos conjuntos.