Centro de cirugía robótica del Hospital Británico atiende creciente cantidad de patologías

20 Julio de 2026
Foto: Británico
Foto: Británico

Con catorce años de experiencia acumulada, tras la realización de decenas de intervenciones por año con resultados comparables a los mejores a nivel mundial, el Centro de Cirugía Robótica del Hospital Británico alcanzó la "madurez quirúrgica" y pone a disposición de la comunidad nacional y regional un servicio con los más altos estándares de excelencia. 

Pionero en el desarrollo de la especialidad en Uruguay, aquel Centro de Cirugía Robótica que comenzó atendiendo la patología prostática fue sumando la atención de patologías provenientes de otras especialidades, al tiempo que consolidó un equipo de profesionales médicos altamente capacitados, liderado por los doctores Roberto Puente y Fernando Abarzúa.

En la actualidad, el Hospital Británico realiza entre 60 y 70 cirugías robóticas por año, adoptó plenamente la utilización de plataformas robóticas, alcanzó la "madurez quirúrgica" y ofrece resultados "óptimos, comparables a los de los países del primer mundo", resumió el doctor Abarzúa, médico instructor del Hospital Hartford de Connecticut, Estados Unidos, y del Centro de Cirugía Robótica del Hospital Británico desde sus inicios. Producto de ese proceso, el Centro de Cirugía Robótica del Hospital Británico es elegido a nivel local por pacientes socios y no socios de la institución y también del exterior, particularmente de la región. 

Ante el diagnóstico de cáncer de próstata, la prostatectomía radical robótica es la técnica quirúrgica indicada para el tratamiento de esta patología. Aunque existen opciones convencionales o laparoscópicas, es el Gold Standard a nivel mundial. Habiendo cosechado resultados de excelencia en esa área desde sus inicios, el Centro de Cirugía Robótica fue evolucionando con el tiempo y la experiencia acumulada hacia la atención de otras patologías, como la renal, o las provenientes de especialidades como la ginecología, la cirugía torácica y la cirugía general, recordó Abarzúa. 

Consideró que la tecnología que el Hospital Británico pone a disposición de la comunidad no es el futuro sino el presente de la medicina. La cirugía robótica minimiza el margen de error, asegura una recuperación confortable, pues es una técnica mínimamente invasiva, con mejor manejo del dolor posoperatorio y que permite una reinserción más rápida al ritmo de vida habitual.

Abarzúa resumió la evolución del servicio: "A partir de 2023 se produce el salto a la plataforma de origen inglés llamada Versius. Al trabajar con una unidad robótica diferente, se sumaron al proyecto varias otras especialidades: ginecología, cirugía torácica y cirugía general, aparte de lo que era la cirugía urológica. La cirugía torácica ha ganado un espacio significativo en el uso de la plataforma robótica dentro del Hospital Británico. Otra de las áreas importantes es la patología renal, principalmente la nefrectomía parcial robótica con preservación de toda la masa renal residual, a lo que se suman, como parte de esta práctica, las cirugías reconstructivas, especialmente las llamadas pieloplastía o reconstrucción de la unión ureteropiélica".

El especialista destacó el procesamiento de los resultados alcanzados, que se traduce en beneficios para los usuarios del Centro: "Nuestros resultados se resumen en una base de datos, fueron publicados y son comparables a los datos compartidos por otros grupos en la literatura médica mundial. Esto es importante porque nos permite evaluar nuestro trabajo de forma objetiva, con datos estadísticos comparables, y son similares a los que se obtienen en el resto del mundo. Tiene la trascendencia de que podemos extrapolar resultados al medio local sin salirnos de los estándares mundiales. Para el paciente esto es de extremada relevancia, porque puede acercarse al Hospital Británico y recibir un tratamiento considerado estándar y con resultados comparables a los de los países del primer mundo", subrayó.

El uso de cirugía robótica ofrece grandes ventajas: "Para quien no está muy familiarizado con lo que es una cirugía robótica, el concepto es que es una cirugía laparoscópica asistida por un robot. A través de una plataforma robótica se obtiene primero la gran ventaja de la magnificación del procedimiento quirúrgico". 

"Con la plataforma robótica se logra una magnificación de los tejidos de diez veces, sumado a la gran ventaja de que incorpora el sistema tridimensional en espacios reducidos. O sea, es básica y literalmente como que uno esté dentro del cuerpo del paciente viendo en forma directa los órganos a ser tratados. Sumado a esto, la movilidad que traen incorporadas todas las plataformas en los instrumentales, que son realmente pequeños, hasta de cinco milímetros".

"Nos da mejor visión, nos da mayor precisión y nos da un manejo de los tejidos más cuidadoso, que finalmente se va a traducir en mejores resultados tanto desde el punto de vista oncológico como funcional". 

En materia tecnológica, en general, y en cirugía robótica, en particular, los avances son sorprendentes. ¿Qué podemos esperar en el futuro? "Muchos grupos médicos consideran que la cirugía robótica es el futuro. Creo que hay allí un error conceptual; la cirugía robótica es el presente, vino para quedarse y se ve básicamente en la literatura médica mundial. Por citar un ejemplo, en 2017, o sea, nueve años atrás, en Estados Unidos, el 81 % de los procedimientos de próstata se hacían con el uso de un robot. En 2026 más del 95 % de los procedimientos en la próstata se hacen en base al uso de una plataforma robótica. A nivel de la educación médica apareció un dilema. De acá a unos años probablemente estemos creando cursos de entrenamiento de cirugía abierta y no laparoscópica ni robótica, debido a la masiva difusión del uso de las plataformas. Se logró la universalización de la técnica robótica, que con el tiempo se va a ir incorporando crecientemente a las diferentes áreas quirúrgicas". 

Valoró en este sentido la predisposición a capacitarse permanentemente de los profesionales del Hospital Británico: "Quien elige hacer cirugía robótica debe tener una mente abierta, porque un día le tocará operar con una plataforma unimodular, que es el sistema Da Vinci; otro día con los sistemas chinos nuevos, y al día siguiente puede que deba operar con una plataforma inglesa o de otra procedencia. En el caso del equipo del Hospital Británico, debo decir que la transición fue fácil, rápida, y siempre subrayo que es una cuestión de actitud hacia la tecnología; tenemos que entender que las plataformas robóticas son elementos de trabajo para el cirujano y no deben constituirse en un obstáculo por tener mínimas diferencias". 

"¿Cuál es la diferencia, en palabras sencillas, entre el Da Vinci y el sistema inglés Versius? La primera gran diferencia es que el Da Vinci es un sistema unimodular; hay un pilar central sobre el que se se montan los cuatro brazos, tres de ellos dedicados a los instrumentales y el otro dedicado al sistema óptico. En el sistema Versius son cuatro brazos en forma independiente, o sea, es multimodular. Los instrumentales son básicamente iguales". 

"El Da Vinci es una plataforma inmersiva; el cirujano está en una consola única y trabaja casi oculto mirando a través de un sistema de visualización. Versius es una plataforma abierta en donde uno está mirando una pantalla que tiene un sistema 3D, o sea, uno debe emplear un sistema de lentes especiales apropiado para poder ver la imagen en tercera dimensión. Más allá de esto, no existen mayores diferencias".

En este contexto, Abarzúa se mostró muy optimista respecto del futuro del Centro de Cirugía Robótica del Hospital Británico, pionero y único consolidado en el país: "Nuestro programa va a seguir creciendo, con el orgullo de haber sido pioneros. Los resultados de estos años de trabajo están a la vista; un grupo de pacientes significativo se benefició del Centro de Cirugía Robótica y de la certeza que da la experiencia".

Últimas noticias