El programa de Inclusión Social de UTE continúa avanzando en la regularización del acceso a la energía eléctrica en hogares vulnerables de todo el país. Según explicó la presidenta del ente, Andrea Cabrera, las familias y barrios que se incorporan a la iniciativa son seleccionados mediante un trabajo interinstitucional que analiza las necesidades básicas insatisfechas de cada núcleo familiar.
En declaraciones a Comunicación Presidencial, Cabrera detalló que la definición de los beneficiarios se realiza en coordinación con las intendencias departamentales y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). A su vez, para las adecuaciones eléctricas dentro de las viviendas, el programa cuenta con la participación del Instituto Nacional de Cooperativismo (Inacoop).
La jerarca indicó que el objetivo fijado para 2026 es regularizar unas 13.000 conexiones, una cifra similar a la alcanzada durante 2025, lo que refleja la continuidad y el alcance de la política pública. En ese marco, destacó el alto nivel de cumplimiento de los hogares que ya accedieron al servicio regularizado.
Las familias incluidas en el programa pueden acceder a subsidios que cubren entre el 80% y el 90% del consumo eléctrico, de acuerdo con la cantidad de integrantes del hogar y los planes sociales del Mides a los que estén vinculados.
Cabrera subrayó además el rol del equipo técnico de UTE, que no solo ejecuta las regularizaciones, sino que también acompaña y asesora a los usuarios una vez que el servicio queda formalizado.
"Es un derecho para todas las personas acceder a la energía eléctrica de manera regular y segura, porque los riesgos de las conexiones irregulares son muy grandes, por lo cual, ofrecer conexiones seguras es vital", afirmó la presidenta del organismo.