La Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) avanza en un ambicioso plan de inversiones que supera los 400 millones de dólares y que tiene como objetivo mejorar la calidad, la cantidad y la seguridad del suministro de agua potable en Uruguay. Se trata del programa de inversiones más importante en la historia del organismo, con foco en obras estratégicas para garantizar el abastecimiento y enfrentar los desafíos derivados del cambio climático.
Los principales lineamientos de esta estrategia fueron presentados por el presidente de OSE, Pablo Ferreri, durante el seminario "Agua: recurso para la vida", desarrollado en el marco de la Expo Uruguay Sostenible.
Durante su intervención, Ferreri destacó que el organismo dispone en este período de gobierno del mayor presupuesto de su trayectoria, con una fuerte orientación hacia la mejora de los sistemas que abastecen al área metropolitana, donde reside cerca del 70% de la población del país.
Entre los proyectos considerados prioritarios figura la construcción de la represa de Casupá, una obra destinada a incrementar la capacidad de reserva de agua para Montevideo y su zona de influencia. La iniciativa es vista como una pieza clave para fortalecer la resiliencia del sistema frente a eventos climáticos extremos y garantizar una mayor disponibilidad del recurso.
A esto se suma la futura modernización de la planta potabilizadora de Aguas Corrientes, que incorporará nuevas tecnologías de tratamiento y desinfección mediante ozono. Según explicó Ferreri, esta mejora permitirá optimizar la calidad del agua distribuida a la población y reforzar la seguridad del proceso de potabilización.
Las inversiones también apuntan a modernizar la gestión operativa del organismo y reducir las pérdidas de agua en las redes de distribución. Para ello, OSE desarrolla un proceso de transformación tecnológica que incluye la incorporación de sistemas inteligentes de monitoreo y medición.
En este ámbito, la empresa prevé destinar más de 60 millones de dólares a herramientas de telemedición, micromedición inteligente y plataformas tecnológicas que permitirán mejorar el control de la red, optimizar el uso de los recursos y brindar una atención más eficiente a los usuarios.
La estrategia contempla además intervenciones en distintos puntos del país vinculadas al abastecimiento de agua potable y al saneamiento, en coordinación con organismos públicos y gobiernos departamentales.
Desde OSE se destaca que estas obras no solo mejoran la calidad de los servicios esenciales, sino que también generan condiciones favorables para el crecimiento económico, la atracción de inversiones y el desarrollo sostenible de las comunidades.
La seguridad hídrica se ha convertido en uno de los principales desafíos para Uruguay en un contexto marcado por fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos. En ese escenario, las inversiones en infraestructura buscan asegurar la disponibilidad de agua potable para las próximas décadas y fortalecer la capacidad de respuesta del país ante situaciones de estrés hídrico.