Olesker destacó el rol estratégico de la industria farmacéutica en el desarrollo productivo del país
La industria farmacéutica uruguaya continúa consolidándose como uno de los sectores con mayor capacidad de innovación, generación de empleo calificado y valor agregado dentro de la economía nacional. Así lo señaló el subsecretario de Industria, Energía y Minería, Daniel Olesker, durante un encuentro centrado en el presente y futuro del sector y su vínculo con el sistema de salud.
La actividad, organizada por la Escuela de Negocios de la Universidad ORT y el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), reunió a referentes académicos, empresariales y autoridades vinculadas a la producción y la salud.
Durante su exposición, Olesker remarcó que la industria farmacéutica ocupa un lugar estratégico dentro de la política industrial que impulsa el Gobierno, debido a su capacidad de combinar innovación tecnológica, desarrollo científico y generación de empleo de calidad.
Según indicó, el sector representa actualmente el 6% de la industria manufacturera uruguaya y mantiene niveles de valor agregado muy superiores al promedio industrial. Además, destacó que en los últimos años registró un crecimiento sostenido y que emplea a unas 4.600 personas, con alta participación de trabajadores especializados y una integración paritaria entre hombres y mujeres.
El subsecretario también subrayó el perfil exportador de la industria. En 2025, las exportaciones farmacéuticas alcanzaron los 362 millones de dólares, con un crecimiento del 13% respecto al año anterior. A su vez, señaló que el sector mantiene una fuerte presencia en el mercado interno, especialmente en el abastecimiento de medicamentos y productos vinculados a la salud.
Olesker afirmó que el desarrollo de esta industria no puede pensarse de forma aislada, sino como parte de un ecosistema que incluye investigación científica, biotecnología, logística y servicios especializados. En ese sentido, destacó la importancia de fortalecer la articulación entre el sector público, las empresas y el sistema académico.
Asimismo, sostuvo que los avances tecnológicos en áreas vinculadas a la salud exigen políticas públicas activas, tanto para acompañar la innovación como para garantizar el acceso de la población a medicamentos y tratamientos.
El jerarca señaló que el Estado cuenta con herramientas para impulsar el crecimiento del sector, entre ellas programas de promoción de inversiones, mecanismos de compras públicas y políticas de formación y capacitación de recursos humanos.
En el marco de la elaboración de una nueva política industrial, Olesker aseguró que la industria farmacéutica aparece como una de las áreas prioritarias para el desarrollo productivo del país, debido a su potencial de crecimiento, su capacidad exportadora y su aporte a una economía basada en el conocimiento.