El Gobierno, la Cámara de la Construcción y el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) firmaron este viernes 14 un nuevo convenio colectivo para el sector, con una vigencia de cinco años y medidas vinculadas a la jornada laboral, la salud y los cuidados.
El acuerdo fue suscrito en el edificio de los Consejos de Salarios. Tras la firma, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, destacó el alcance del entendimiento y lo calificó como "un convenio histórico".
"No es menor que estemos en un convenio que, por primera vez, tiene cinco años de duración y va a trascender la campaña electoral, las elecciones del año que viene, la instalación del nuevo Gobierno y la discusión de presupuesto", señaló Castillo en rueda de prensa.
El ministro explicó que la asamblea de trabajadores de la construcción ratificó por unanimidad el convenio el jueves 13. Luego de esa instancia, las partes avanzaron en la redacción definitiva del documento.
Castillo señaló que la negociación demandó tiempo debido a la necesidad de incorporar al texto los distintos aspectos que habían sido discutidos durante el proceso.
"Todo lo que se dijo, todo lo que se discutió, había que darle contexto en blanco y negro", afirmó.
El jerarca sostuvo que la firma del convenio permite recuperar la confianza entre las partes y generar un marco en el que trabajadores y empleadores puedan expresar las características, contenidos y formas de trabajo correspondientes al sector.
El texto definitivo del convenio será publicado a comienzos de la próxima semana.
Reducción progresiva de la jornada laboral
Uno de los principales puntos acordados es la reducción progresiva de la jornada laboral en el sector de la construcción.
Castillo explicó que la medida se encuentra alineada con uno de los objetivos planteados por el Gobierno y destacó que el proceso debe desarrollarse mediante el diálogo y el acuerdo entre trabajadores y empleadores.
El ministro aclaró que el mecanismo acordado para la construcción puede servir como referencia para otras ramas de actividad, aunque su aplicación deberá contemplar las características particulares de cada sector.
"No quiere decir que sea exactamente igual de aplicable en otro lugar", explicó.
Castillo señaló además que las partes definieron los mecanismos para implementar la reducción y que los aspectos vinculados a las empresas quedaron establecidos dentro del convenio.
"Lo que queda claro es que no va a ser el resto de la sociedad el que va a estar pagando", enfatizó.
El convenio también incorpora mejoras en las condiciones laborales y beneficios vinculados a la salud y los cuidados para los trabajadores de la construcción.
El ministro destacó estos componentes como parte de un acuerdo que, a su entender, establece avances relevantes para el sector.
"Me parece que estamos frente a un convenio muy importante, trascendente", subrayó.
Castillo consideró que el entendimiento entre el Gobierno, las empresas y los trabajadores constituye un paso relevante para consolidar acuerdos de largo plazo en el ámbito laboral.