McKinsey explica cómo la banca mayorista en América Latina prospera pese a la volatilidad

23 Junio de 2026
Foto: Mckinsey
Foto: Mckinsey

 

La consultora McKinsey & Company divulgó el informe "What Latin America's wholesale banking model teaches about resilience", que analiza las características del sector bancario mayorista latinoamericano que le han permitido, a pesar de la volatilidad macroeconómica, mostrar altos niveles de rentabilidad en los últimos años.

Para el análisis se basó en las respuestas obtenidas en su encuesta de 2025 a la banca corporativa y de inversión (CIB, por sus siglas en inglés) en América Latina, sector que representa más del 37,5% de los ingresos bancarios de la región.

La publicación destaca que el sistema bancario latinoamericano en su conjunto ha tenido un Retorno sobre el Patrimonio (ROE) promedio del 16,1% entre 2021 y 2024, en comparación con el 8,6% de Europa y el 10,9% de América del Norte.

Este "desempeño excepcional" refleja modelos operativos diseñados explícitamente para la volatilidad, la complejidad estructural y la intermediación financiera desigual, según explica el reporte.

"Los principales bancos mayoristas consideran la inestabilidad como una condición básica, adaptando sus balances, estructuras crediticias y relaciones con los clientes en consecuencia", indica.

Por un lado, esto es gracias a la incorporación de una gestión activa y disciplinada del riesgo, argumentan los analistas. Con préstamos respaldados por garantías, estructuras de apalancamiento conservadoras y vencimientos más cortos, las instituciones financieras pueden rebalancear sus exposiciones, revalorizar el riesgo y ajustar las estructuras dinámicamente según las condiciones del mercado.

Asimismo, McKinsey señala que en los últimos años se han fortalecido estas capacidades mediante una mayor granularidad en la gestión de cartera y el uso de sistemas de alerta temprana basados en datos, lo que permite "detectar señales de estrés con anticipación, intervenir de manera más precisa y reducir la volatilidad de las pérdidas".

El informe identifica la concentración de clientes como una "dinámica regional clave", que brinda a los bancos "una visibilidad profunda de la gestión de efectivo, los pagos, las cuentas por cobrar, la nómina y los flujos comerciales generados por sus clientes".

Sin embargo, advierte que esta dinámica se ve cada vez más desafiada por competidores especializados y empresas nativas digitales que invierten agresivamente en capacidades virtuales y en la experiencia de los clientes.

Así lo demuestran aproximadamente dos tercios de los encuestados por la consultora en todos los segmentos, que afirman que su modelo de relación ideal se está centrando cada vez más en lo digital, por lo que la innovación continua se ha vuelto esencial para la competitividad.

McKinsey resalta que, en América Latina, los créditos de largo plazo dependen mucho del conocimiento profundo de industrias específicas. En este sentido, la especialización de los equipos bancarios en las distintas verticales es una estrategia que "fortalece la evaluación crediticia y mejora la alineación de las estructuras con las realidades sectoriales".

El avance de la tecnología también juega su papel, puesto que, según el reporte, al auge de los algoritmos y el aprendizaje automático en los procesos de gestión de riesgos de la banca mayorista se incorporó la inteligencia artificial, que está acelerando dicho crecimiento.

"El modelo operativo de Latinoamérica, basado en flujos de transacciones concentrados y en una estructuración sectorial específica, genera datos densos y de alta frecuencia que pueden analizarse sistemáticamente", asegura. La integración de estas tecnologías permite a los bancos "analizar cadenas de valor completas, identificar la propagación de tensiones y anticipar las necesidades de liquidez antes de que se reflejen en los balances".

Por último, destaca en la región una "capacidad distintiva para originar crédito, gestionarlo y recuperarlo activamente cuando las condiciones se deterioran" gracias a la flexibilidad estructural de los bancos. "Esta capacidad de combinar el criterio crediticio con la creatividad en la estructuración mejora los resultados de recuperación y reduce la gravedad de las pérdidas", sostiene.

El reporte completo "What Latin America's wholesale banking model teaches about resilience" está disponible en el sitio web de McKinsey & Company.

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