El salario real en Uruguay registró un incremento interanual de 2,2% en diciembre de 2025, en comparación con el mismo mes del año anterior, según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La evolución salarial se dio en un contexto de mejora del mercado laboral, que cerró el año con 26.000 personas más ocupadas que en 2024.
En declaraciones a Comunicación Presidencial, el director nacional de Empleo, Federico Araya, valoró positivamente los indicadores y sostuvo que 2025 fue "un buen año" para el empleo y los salarios, lo que, a su entender, contribuyó a una mejora en las "condiciones de vida" de la población.
De acuerdo con las cifras oficiales, la tasa de desempleo se ubicó en 7%, aunque con una mayor incidencia en las mujeres. Si bien el empleo femenino alcanzó niveles históricamente altos, con una tasa de participación del 52,7%, persiste una brecha significativa respecto a los hombres, que se mantiene en torno a los 16 puntos porcentuales.
En ese sentido, Araya señaló que la reducción de la brecha de género en el mercado laboral constituye uno de los principales desafíos de la actual administración, al considerar que avanzar en esa dirección permitirá reducir los niveles de desigualdad.
Cambios previstos en la Ley de Empleo
En el segundo semestre de 2025, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social desarrolló una serie de instancias informativas en todo el país para analizar posibles modificaciones a la Ley de Empleo aprobada en 2021. Según explicó Araya, la normativa no alcanzó los objetivos previstos en términos de generación y distribución del empleo.
La normativa preveía la creación de unos 8.000 puestos de trabajo por año, pero en la práctica el promedio fue de alrededor de 4.000, indicó. Además, la generación de empleo no "no llegó a todo el territorio", ya que entre 2021 y 2025 el 80% de las contrataciones se concentró en Montevideo y Canelones.
El nuevo proyecto de ley, actualmente en elaboración, priorizará a jóvenes de hasta 30 años, personas mayores de 45, población afrodescendiente, personas trans, personas con discapacidad y mujeres madres con personal a cargo. La iniciativa prevé, además, la simplificación de requisitos y la incorporación de un capítulo específico de formación para quienes hayan sido contratados bajo el nuevo régimen y finalicen su vínculo laboral.
La intención del Poder Ejecutivo es enviar el proyecto de modificación de la Ley de Empleo al Parlamento a mediados de 2026.