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La fundación Latitud tiene como objetivo la planificación y ejecución de proyectos de investigación, desarrollo e innovación que se adapten a las necesidades de la industria y del sector productivo, con el respaldo del LATU. Su gerente, el ingeniero Gustavo Domínguez, dijo a Somos Uruguay Revista que su misión es brindar soluciones innovadoras y de valor que se anticipen a las demandas mundiales, a través de la investigación aplicada, la vinculación tecnológica y el trabajo en redes, para impulsar el desarrollo sostenible del país

¿Con qué objetivos trabaja Latitud?

Latitud es una fundación que pertenece al Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), que tiene como objetivo brindar al sector productivo soluciones innovadoras, que introduzcan ciencia y tecnología en los productos, servicios y procesos de las empresas, de manera que puedan aumentar sus exportaciones y su competitividad, generen productos o procesos más sustentables con el ambiente e impacten en la economía del país.

Trabajamos a base de proyectos, que tienen que cumplir determinados requerimientos para poder presentarse. Uno de los requerimientos es que sean de investigación aplicada, y que haya una empresa o asociación detrás.

Investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), ¿es en estos conceptos que se basan las líneas de trabajo de Latitud?

Sí, nuestras líneas de trabajo se basan en esos tres conceptos; y dependiendo de lo que la empresa o el sector productivo estén solicitando, se trata de investigar para generar conocimiento para determinada área, o se trabaja en el desarrollo de un proceso o de un producto, o en la innovación, con la introducción en el mercado de una nueva forma de hacer o de un producto distinto.

Nosotros en general basamos nuestras capacidades en función de las demandas de las empresas. Primero identificamos si para las demandas de empresas o sectores hay soluciones “de estantería”. Cuando no hay ese tipo de soluciones es cuando vienen acá y les planteamos las alternativas que se pueden estudiar.

Se priorizan las que la empresa considere mejores, y a partir de ese momento buscamos socios, que pueden ser del sistema universitario, de empresas de otros lados, etcétera. Trabajamos con universidades públicas o privadas, nacionales o extranjeras, con empresas, con todos aquellos que entendamos que pueden aportar una solución. Ahí se hace una propuesta y ―si la empresa lo acepta― se comienza a desarrollar el proyecto.

Ese proyecto puede tener foco en investigación, si lo que se busca es entender el problema, o puede tener foco en la parte de desarrollo, y ya buscamos una solución a un problema específico. Muchas veces hay combinación de las dos cosas.

La Fundación Latitud cuenta con el equipamiento y el soporte de los laboratorios del LATU, para, a través de esos proyectos, desarrollar soluciones posibles.

Dentro de esos objetivos tienen varias líneas de acción, separadas por rubro, ¿cuáles son?

Nosotros trabajamos con el sector de alimentos, de ambiente y con el sector forestal. Y muchas veces con distintas tecnologías que van cruzando las diferentes áreas. Tenemos representación en distintas cadenas.

Sector alimentos

Participamos de la Red Tecnológica de Lácteos, en la que hay un proyecto que compara distintos sistemas productivos, y hacemos la evaluación desde el punto de vista industrial de cuáles son las características de ese producto.

También tenemos participación en sectores como la industrialización del arroz, con proyectos con la gremial de Molinos Arroceros, o con la Red Tecnológica del Arroz, trabajando en conjunto con técnicos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), de la Asociación de Cultivadores de Arroz y la gremial de Molinos para caracterizar las nuevas variedades genéticas y definir dentro de qué categoría se pueden llegar a comercializar después, y qué mercados aceptarían esas variedades.

Tenemos trabajo también con la parte de inocuidad. En esa área hay varios proyectos que buscan determinar cuáles son las características que tienen nuestros productos del punto de vista de la inocuidad, que tiene que ver con la composición de los alimentos (por ejemplo, si hay residuos de algún agroquímico que pueda ser nocivo para la salud, o si hay toxinas).

En estos proyectos se busca por un lado conocer cuál es la realidad del sistema productivo, y por otro ver si hay algún tipo de acción de mitigación o reducción de este tipo de agentes para mejorar los procesos posteriores. Esto de alguna manera es lo que abre la puerta a la exportación de los productos, que tienen que cumplir con una serie de requerimientos. Lo que asegura este tipo de proyectos es que estamos trabajando de la manera correcta, y si hay oportunidades de mejora, saber dónde están y poder encauzarlas.

Ambiente y agua

Estamos trabajando en proyectos sobre tecnologías de tratamiento de aguas, como efluentes que mejoren su impacto sobre el ambiente. Tenemos proyectos que tratan de recuperar parte de lo que hay en ese efluente de manera que genere un valor adicional a la empresa, que se pueda volver a usar.

Actualmente hay proyectos que tratan de recuperar fósforo, que representa uno de los grandes problemas que tienen nuestras aguas; entonces, si se encuentra una forma para reducirlo en nuestros efluentes, seguramente se esté impactando positivamente donde se vierta el agua. Hay también proyectos en los cuales se busca reducir la toxicidad de esos efluentes, hay proyectos que buscan cómo aprovechar lodos de efluentes, y en general se está tratando también de integrar las nuevas tecnologías, como mediciones en línea, para hacer un control y monitoreo más exhaustivo de lo que está pasando.

Bioeconomía sostenible

La parte de bioeconomía comprende un enfoque en la mayoría de los proyectos, para tratar de sacar el mayor valor del producto que tiene la empresa, que por lo general proviene de la parte productiva e industrial.

Por ejemplo, en los aserraderos se generan muchos residuos, y tratamos de darles un uso, aprovechando al máximo la materia prima que ingresa a la empresa, y provocando el mínimo impacto negativo en el ambiente.

En general hay muchos proyectos que apuntan a recuperar algo de algún efluente, o a utilizar el residuo de una empresa. Por ejemplo, a empresas que fabrican jugo de naranja les hemos hecho propuestas de distintas alternativas para valorizar sus residuos. Intentamos que la solución sea innovadora en el producto, en el proceso o en la valorización.

Biorrefinería

La biorrefinería en la que estamos trabajando es en base forestal. Uruguay tiene una cantidad enorme de recursos forestales, hay mucha disponibilidad, hay mucho material que queda en el campo cuando se hace una poda. En los aserraderos la proporción de madera que sale como tal es un 50 %, el otro 50 % queda en chips o en aserrín; entonces hay un montón de material con el que se puede trabajar, sea residuo o material forestal destinado para algún fin de biorrefinería.

Es un área bastante nueva a nivel mundial, en la cual se trata de sustituir por base biológica, buscando una fuente alternativa al petróleo. Pueden ser cultivos energéticos, que son más densos, con más biomasa, y que crecen rápido, como el switchgrass, y que se pueden usar para generar biocombustibles o algún tipo de productos químicos.

Por ejemplo, tenemos un convenio con Ancap para evaluar la madurez de la tecnología para el procesamiento de la biomasa. Ancap tiene toda la parte de bioetanol y biodiésel, que son generados a partir de granos, y lo que nosotros estamos viendo es cuál sería el paso siguiente a eso, en el que se podría producir bioetanol a partir de madera de pino o de eucalipto, o de alguno de estos cultivos que mencionamos. Tenemos proyectos en conjunto que evalúan su potencial de producción mediante una tecnología que se llama explosión por vapor. Es la forma en la cual se rompe la estructura y se comienza el proceso.

Tecnología de la madera

En este sector lo que tenemos son capacidades para ayudar en la parte de industrialización de la madera. Puntualmente hay algunos proyectos con alguna empresa, en conjunto con la Universidad de la República e INIA, para entender y ver cómo controlar desde el punto de vista industrial los procesos que se llaman “de madera normal” (que crece más tensionada de un lado del tronco).

También estamos dando soporte a unos grupos de UNIT que están generando normativa referente a madera estructural. Una de las posibilidades de desarrollo que posee Uruguay en el área de la madera tiene que ver con su utilización para fabricar elementos de construcción. Entonces para muchos de esos elementos es necesario que haya una norma que establezca cuál es la calidad adecuada de la madera para construir un tirante, una viga, un cerramiento, etcétera.

En estos proyectos se busca conocer las características de la madera que crece en el país, cuál es su resistencia, entre otros, y establecer una norma nacional que permita clasificar y utilizar la madera en forma segura. Con las normas se acotan los riesgos de una utilización incorrecta.

Relacionamiento interinstitucional

Somos una organización flexible, tratamos de amoldarnos a las demandas de las empresas. En cuanto a capacidad, tenemos un equipo de 20 personas en staff, y el resto (unas 20 más) trabajan bajo modalidad de contrato a proyecto. Esas personas que se contratan se incorporan para complementar una capacidad nuestra. Es gente que viene de distintas disciplinas: químicos, bioquímicos, biólogos o ingenieros industriales, de acuerdo a los proyectos, para dar una mirada lo más global posible sobre los problemas. También complementamos las capacidades con gente que puede venir de diferentes universidades, de otras empresas, de distintas reparticiones estatales, institutos, agencias de desarrollo, etcétera.

En cuanto a universidades, hay muchos estudiantes que vienen a realizar aquí sus pasantías, sus trabajos finales de carrera, sus tesis de maestría. Cuando llegan estudiantes extranjeros, para nosotros es una forma de que el trabajo quede en el ámbito local, que resuelvan un problema que es una necesidad de empresas uruguayas.

Lo otro que nos dejan es información que nos permite proponer nuevos proyectos, identificar oportunidades para trabajar a posteriori. Muchas veces esos trabajos académicos terminan siendo la punta de un proyecto que después se presenta a una empresa para resolver un problema específico. Ahí está también la innovación.

 

“Pausa & Reencuadre” será el concepto que orientará este año la edición número 13 de Marketers, que se realizará el 15 y 16 de octubre en Kibón Avanza.

Es considerado el mayor encuentro de marketing de la región y tiene como principal desafío detenerse para mirar desde nuevos puntos de vista y abrir perspectivas positivas en dirección al logro. Así lo explicó a Somos Uruguay Revista Alejandra Pradere, socia fundadora de Human Business − Marketing y Management, empresa organizadora del congreso. Destacó también la participación de 20 conferencistas internacionales, y la importancia que tiene para el país la realización de este tipo de eventos

 

Se realizará la edición número 13 de Marketers. ¿Por qué es considerado el mayor evento de marketing en la región?

Marketers reúne en cada edición a más de 1.000 empresarios y profesionales de marketing de Uruguay y la región, y tiene la particularidad de que es un evento con contenidos académicos y que de la mano de más de 20 especialistas de todo el mundo se comparte con los asistentes durante dos jornadas de trabajo e intercambio.

Este año el hilo conductor del evento es “Pausa & Reencuadre”. ¿Qué significa?

Todos los años elegimos un hilo conductor que sirva a los speakers para exponer en torno a un concepto que aporte a los asistentes, y buscamos que sea lo suficientemente amplio como para permitir charlas que contribuyan al desarrollo de las empresas, de los profesionales y de las personas. Para este año el hilo conductor elegido es “Pausa & Reencuadre”. Reencuadre porque hoy en día es imperativo tener la capacidad de innovar, y para eso es necesario poder cambiar de paradigma, aprender a desaprender… ser capaces de percibir cualquier experiencia desde diversos ángulos para centrarnos en la que nos resulte más útil. Pero para poder reencuadrar y tomar mejores decisiones es clave también aprender a parar.

Muchas veces creo que nos planteamos la necesidad de innovar, pero no hay innovación posible si no paramos y abrimos nuestra mente a nuevos escenarios, nuevas miradas, nuevas oportunidades. Es ahí, cuando paramos, que nos permitimos reflexionar, repensar, reimaginar. Por eso el desafío de Marketers 2020 es permitirnos parar esos dos días para mirar desde nuevos puntos de vista y abrir perspectivas positivas en dirección al logro.

 

¿Cuáles son los ejes temáticos este año? ¿Cómo se articulan los bloques con los ejes temáticos?

Para esta edición nos planteamos desarrollar el concepto elegido a través de cuatro ejes temáticos: estrategia, innovación, colaboración y comunicación. Y hemos agrupado a los speakers según su área de especialización o del abordaje que le darán, lo que no quita que haya mensajes y conceptos que son transversales a los ejes y podrían perfectamente calificar para más de un eje temático. Lo importante en cuanto a este punto es que las charlas están diseñadas para que nos aporten una mirada estratégica, herramientas y casos concretos que nos inspirarán para innovar desde la colaboración, que de por sí implica la complementación de miradas y habilidades, lo que trae implícito el concepto de apertura y reencuadre, y la comunicación que nos permitirá, una vez definido nuestro propósito y objetivos de negocio, transmitir y construir marcas relevantes y rentables.

¿Quiénes participan como expositores?

Marketers contará con la presencia de más de 20 conferencistas internacionales, cuyo brief inicial es que compartan marco conceptual, casos o tendencias que inspiren, y herramientas concretas para que los marketers que están en el evento puedan llevarse algo concreto para implementar a partir del lunes. Entre ellos, Borja Castelar, de LinkedIn, que compartirá cómo potenciar las habilidades blandas; Carolina Angarita, CEO de Discovery, con el tema de innovación digital; David Alayon, de España, que desarrollará el concepto de moonshot thinking; Santiago Campos, con pensamiento exponencial; Alex Pallete, desde España, viene a compartir cómo hacernos preguntas que nos provoquen; Paola Aldaz, que viene desde Colombia con el tema de transformación digital; Gonzalo Noya, que presentará cómo generar un equipo de alto desempeño; Emilio Duró, quien también viene de España y se enfoca en el desarrollo de actitudes proactivas; Nico Pimentel, de Argentina, con innovación y comunicación… Estos son algunos de los speakers de Marketers 2020. Como verás, una agenda con muchos puntos de vista que nos harán cuestionar, y eso ya es el primer gran paso para mejorar.

¿Quiénes pueden participar?

En general asisten a Marketers empresarios y profesionales del mundo de marketing, comercial y de la comunicación. Y provienen de las principales empresas del país y la región, pero también asisten pequeños empresarios o consultores independientes. Creo que lo que tenemos en común los que estamos en Marketers es que tenemos la avidez de aprender, la humildad de saber que no sabemos todo y por eso tenemos la apertura y el deseo de intercambiar, con los speakers y con colegas, con la convicción de que parar dos días es una inversión que sin dudas tiene su retorno desde el momento en que lo tomamos como un tiempo para la reflexión, para repensarnos y sin dudas para accionar. Son dos jornadas con mucho contenido, pero también con un clima y una energía que te dejan con ganas de volver.

¿Dónde se encuentra la información detallada del evento? ¿Cómo se realizan las inscripciones?

La agenda completa y lo que incluye Marketers se puede encontrar en marketers.com.uy, sitio donde también pueden inscribirse o realizar las consultas que necesiten. Contamos con paquetes para personas que vienen a Montevideo desde el exterior con precio preferencial para que puedan acompañarnos. También pueden consultar por estos descuentos a través del (+598) 2903 4527.

¿Se otorgan certificados de asistencia?

Sí, certificado digital, kit de bienvenida, coffee breaks, materiales online y un after para compartir con los marketers y hacer networking.

¿Qué importancia tiene para el sector y para el país que se realicen este tipo de congresos?

Hay un concepto que me gusta mucho y es que Marketers es como una ventana al mundo. Y esto es porque en un mismo lugar podés encontrar la mirada de numerosos profesionales de primerísimo nivel, y cada uno aporta su conocimiento y experiencia muchas veces de países en los que quizás lo que acá estamos empezando a probar allá ya lo hicieron, desarrollaron, se equivocaron y reaprendieron. Inspirarse, intercambiar, anticiparse y tener la oportunidad de aprender es sin dudas de los mayores beneficios que tiene asistir a instancias como Marketers, y en la medida en que generamos mejores profesionales, mejores empresas, potenciamos la industria y el país. Necesitamos poder reinventarnos y hacer negocios rentables, pero que sean más humanos. Y esa es la invitación para las personas que vienen a Marketers. Cuando te vas, tenés que salir en una mejor versión de la que entraste.

 

Un sistema de buses eléctricos articulados que se recarguen por la noche, aprovechando los momentos de menor costo de la energía, con carriles exclusivos en Giannattasio y avenida Italia, uniendo el peaje de Pando con Tres Cruces. Una obra en la que participen todas las empresas del sistema metropolitano de transporte, con las intendencias de Montevideo y Canelones y el MTOP. Estos son los ejes de la propuesta que lanzó el presidente de la Cámara de Transporte, Juan Salgado, que agitó el comienzo de la campaña para las elecciones departamentales de mayo

 

El tema de hacer un tren de la costa vuelve a instalarse en la palestra pública, pero con algunos cambios. ¿Cuáles son?

Hace más de 40 años que se habla del tren de la costa. En aquel momento, cuando empezaron a hacerse los anuncios de la posibilidad de que este existiera, en primer lugar, Uruguay tenía tren de pasajeros funcionando, por eso se hablaba de tren de la costa. Segundo, se decía que su recorrido era dentro de Montevideo, porque pasando el puente Carrasco era ya una zona pura y exclusivamente balnearia. Bueno, eso cambió. La Ciudad de la Costa ya no es más balneario o ciudad dormitorio, ahora la gente vive ahí, y en muchos casos también trabaja ahí. O sea que no solo hay tránsito desde allí para el centro, sino que además hay mucho tránsito hacia esos lugares. El otro cambio es que hoy ya no hay tren de pasajeros funcionando.

Pero el tema siempre naufragaba por el costo de la inversión que había que hacer para llegar a tener dicho tren. Poner toda la infraestructura en rieles cuesta decenas de millones de dólares por kilómetro. Lo que yo digo es que se puede hacer, primero, definiendo un espacio físico en el que la geografía del lugar lo permita. Tanto avenida Italia como Giannattasio lo permiten por sus canteros centrales, donde habría que hacer un carril exclusivo. Después, lo que hay que definir es la distancia, que sería entre Montevideo (Tres Cruces en este caso) y el peaje de Pando en El Pinar. Esa sería una primera etapa. Ahí tienen que estar los intendentes de Montevideo y Canelones pensando en clave de área metropolitana. No hay barreras para la movilidad. Pero en esto también tiene que estar el gobierno nacional. El Ministerio de Transporte tiene parte de las potestades importantes.

Entonces, definido que vaya a ser en ese lugar, como operadores, nosotros, lo que hacemos es ponernos a las órdenes para tratar de ver de qué forma el sistema (no Cutcsa) se puede adecuar al proyecto. Porque un emprendimiento de movilidad para esa zona no se concibe solo con una empresa como operadora, tiene que actuar el Sistema de Transporte Metropolitano (STM). No se podría plantear de otra manera.

Otro tema, vamos a cambiarle el título: no es más el tren de la costa. Al Estado le interesa vender energía, seguir cambiando la matriz energética; le interesa porque el transporte es uno de los consumidores de esa nueva matriz energética (porque la puede utilizar de noche —para recargar los coches— cuando hay excedente). Entonces parece de sentido común que si se pone un carril exclusivo para el transporte en avenida Italia, se aproveche a dar el paso en el cambio de matriz energética, y que lo que funcione dentro de ese carril sea exclusivamente eléctrico. Es lo que hacen las ciudades en el mundo para incentivar a que la gente deje el auto. Entonces vamos a hablar de un carril eléctrico de la costa, vamos a cambiarle el nombre. No sé si se va a hacer ni cuándo, sé que no es un tema absolutamente prioritario, pero no deja de ser importante.

¿Cómo serían los coches eléctricos para este proyecto?

Nosotros hablamos de tren porque es una locomotora con tres o cuatro vagones que lleva mucha gente de una vez. Pero la industria automotriz en ese caso también avanzó. Nosotros podemos tener buses con capacidad de salón, biarticulados o triarticulados, que pueden llevar cientos de personas a la vez, como si fuera un tren.

La realidad es que las canalizaciones o carriles exclusivos se hicieron para las ciudades que no tienen el potencial económico para hacer trenes o metros. Eso es inviable con el mercado que puede haber acá. En cambio, incorporando una línea eléctrica también se ayuda en lo que tiene que ver con lo ecológico, en sustituir el gasoil en el transporte público. Existen préstamos importantes a nivel mundial que ayudan a financiar esto. Una parte será esfuerzo de las empresas y sus flotas, pero la parte vial la puede financiar el Estado, porque existen estos apoyos para que los gobiernos inviertan en movilidad, y además hay financiaciones específicas para temas medioambientales y de transporte eléctrico.

Hablamos de un “corredor eléctrico”. ¿Sería similar a los denominados corredor Garzón, o corredor General Flores, que no dieron los resultados esperados?

 Yo no lo quiero ni siquiera comparar con ninguno de esos dos corredores porque creo que la primera gran inversión que había que haber hecho era, justamente, haber empezado por este lado y no en esos lugares. Primero, porque en General Flores no se precisaba, porque ya estaba todo hecho a nuevo; y en Garzón ahí está, no se puede volver atrás.

El tema es: hacemos todo esto, ¿para qué? ¿Cuál es el principal objetivo? Que la duración del viaje entre origen y destino sea mucho menor, para que las personas ahorren tiempo. Nosotros creemos que se puede ahorrar como mínimo un 40 % en el recorrido. Si nosotros podemos llegar a ahorrar algo así como 40 minutos en cada uno de los viajes, y que una persona ahorre una hora por día entre ida y vuelta, es muchísimo tiempo. Esto se puede hacer de esta manera. Es un concepto diferente, y hay que empezar por algún lugar. Yo lo que digo es, antes de que se cumplan los 50 años hablando del tren de la costa, vamos a hablar de si podemos hacer algo viable, razonable.

Ahora, ¿es Cutcsa la que está dispuesta a apoyar este proyecto del carril eléctrico de la costa, es Juan Salgado, es la Cámara de Transporte, es todo el STM?

Yo en este caso estoy hablando por la Cámara de Transporte, y creo que no se ha hablado específicamente con el resto de las empresas. Pero lo que sí es claro es que no hay ninguna empresa capaz de llevar adelante un proyecto operativo de estos por sí sola. El concepto que yo tengo es que lo lleve adelante un consorcio de transporte metropolitano, en el que estén integradas todas las empresas que dan servicios en la zona.

Me imagino, por ejemplo, que desde Solymar norte va a haber algún coche que traiga a la gente a las paradas específicas. Además, tendrían que ser paradas que permitan estacionamiento de autos, de bicicletas, de motos. Que la gente pueda llegar a ir con un vehículo, dejarlo, y que de ahí se pueda venir al centro mucho más rápido. Ese sería el sistema.

Hoy la tecnología te permite —por medio de la boletera electrónica o de la tarjeta STM— que la gente se suba a un transporte sin tener que mirar si es de una u otra empresa. En definitiva, todas las empresas participaríamos de la operación, ese es el concepto.

Hablando de ómnibus eléctricos y más amigables con el medioambiente, ¿cómo viene la renovación de flota en Cutcsa?

Estamos recibiendo en estos tres primeros meses del año 170 coches, de un total de 220 que llegarán en el resto del primer semestre. Se trata de unidades a gasoil, pero que cumplen la norma Euro 5 que rige en las ciudades de Europa, y es una mezcla de gasoil con urea, que emite mucho menos carbono. Todos tienen aire acondicionado y calefacción, piso bajo (lo que permite mayor accesibilidad), 12 puertos USB para cargar dispositivos electrónicos y wifi.

Además, llegan 20 unidades cien por ciento eléctricas en este mes de marzo, que se utilizarán en recorridos especiales, en principio cortos.

¿Qué pasa con los híbridos?

Los coches eléctricos salen más caros, pero tienen dos ahorros importantes: uno es el combustible (en la medida en que se carguen de noche y que haya contratos diferenciales con UTE), y el otro es que no tienen motor y, por lo tanto, tampoco mantenimiento de la parte mecánica. El híbrido, al tener las dos cosas, no sirve, porque sale más caro y también necesita mantenimiento mecánico. Por eso estoy convencido de que el pasaje es de coches gasoleros a cien por ciento eléctricos. Por eso es que esperamos: compramos una unidad en el 2016, hicimos las pruebas y aguardamos hasta ahora.

¿Ya hicieron el contrato con UTE para tener la energía necesaria?

Ya hicimos un contrato normal con UTE y estamos haciendo todas las instalaciones en la planta Añón con todos los cargadores y los lugares para estacionar. Es una inversión muy importante, hay que llegar con la energía hasta la planta, lo que cuesta mucho dinero. Pero además hay que cargar entre las doce de la noche y las cinco de la mañana, que es cuando el coche no trabaja y la energía es más barata. Y la potencia que se necesita es impresionante. Ya estamos previendo poder cargar 100 ómnibus en forma simultánea, en una primera etapa. Esto será gradual. Cada bus consume en el día el equivalente a cinco manzanas residenciales.

¿Cuánto demora en cargar cada coche y cuánto tiempo de autonomía tiene la batería?

Entre cinco y seis horas la batería queda cargada en un cien por ciento, y tiene que durar dos turnos, es decir, 16 horas de trabajo. Dura en la medida en que los coches no tengan recorridos muy largos. Hoy por hoy, con la autonomía que tienen, con los máximos avances que hay en el mundo, el ómnibus que posee mayor autonomía, en los recorridos de Cutcsa podría funcionar en el 30 % de los recorridos. En el otro 70 %, que son los recorridos más largos, no puede trabajar en los dos turnos. Por eso las pruebas que vamos a hacer van a ser en recorridos en los que a la unidad le sobre autonomía, por ejemplo en el D1, el CA1, el 180, el 116.

El problema que tiene la electricidad hoy, que no está totalmente resuelto, es el tiempo de carga y la autonomía. Se avanzó mucho con respecto a los primeros buses que salieron, pero creemos que tenemos que ir dando pasos suaves, para ir viendo cómo se va progresando. Yo no tengo dudas de que en dos años vamos a estar hablando de que en mucho menos tiempo el ómnibus eléctrico va a durar mucho más kilometraje; por eso tenemos que ir lento.

Con estas 20 unidades eléctricas adquiridas por Cutcsa se realizará una prueba. Esto equivale al 2 % de su flota, lo que entiendo que es un porcentaje razonable como para hacer la prueba.

Por último, ya que se vienen tiempos de cambio en las intendencias, ¿qué les plantearía en general a los candidatos a intendente de los departamentos del área metropolitana?

Primero decirles que el transporte a nivel urbano y suburbano ha hecho esfuerzos importantes e inversiones también importantes. Estamos teniendo la flota más nueva en la historia del transporte. Las nuevas unidades con las nuevas incorporaciones de tecnología y de mejoras realmente constituyen un salto en la calidad del servicio.

Lo que les pediría a todos los candidatos es que evalúen bien y tengan en cuenta, en momentos en los que dicen: “Dentro de las cosas que tiene que mejorar una ciudad, hay que mejorar el transporte”, que lo que hay que mejorar en primer lugar —y a lo que se refieren— es la movilidad. La movilidad es lo que le permite al transporte, después, poder circular en mejores condiciones. El transporte tiene que estar en constante mejora, esa no es ninguna novedad, pero desde el Estado hay que colaborar para que los recorridos sean más eficientes, llegar a algunos barrios a los que no se llegaba, etcétera. Pero el problema que hay que trabajar para mejorar es la movilidad. No hay que confundir movilidad (que son las condiciones) con transporte.

 

La importadora y distribuidora Santiago Aloy S. A. representa en forma exclusiva para Uruguay los productos de la firma argentina Ledesma, que incluye dentro de su producción sustentable una resma de papel completamente natural, elaborada con pulpa virgen a partir de la caña de azúcar, sin fibra de madera, sin blanqueadores químicos y mediante procesos amigables con el medioambiente. Ledesma Nat es la marca de estas hojas de color natural, que sirven para fotocopias e impresiones, y tienen el mismo precio que las tradicionales blancas. El asesor de Marketing, Responsabilidad Social Empresarial y Medio Ambiente de la empresa, Rony Aloy, explicó a Somos Uruguay Revista en qué consiste esta innovación sustentable

 

¿Cuáles son las novedades con respecto a este nuevo producto disponible en Santiago Aloy?

Nosotros como empresa siempre estamos innovando en el rubro papelería, que es bastante estable y en el que no se presentan muchos adelantos tecnológicos. Por interés personal vengo promocionando e incorporando productos que tengan un menor impacto en el medioambiente en su producción. Para mí esto no es una cuestión de moda o de rentabilidad, sino que hoy en día es un deber que todo ser humano debe tener. Hay que tomar conciencia de todo lo que la humanidad ha venido haciendo. Tenemos herramientas disponibles para hacer un cambio, estamos a tiempo, pero tenemos que hacerlo.

A mí me enorgullece poder ofrecer productos de esta línea a los uruguayos, cuando aquí todavía lo ecológico, lo sustentable, es algo incipiente. La clave de todo esto es que el producto cueste lo mismo que el tradicional, o menos; porque si cuesta más, ahí se dificulta la decisión. Con Ledesma tenemos una oportunidad, porque este papel está al mismo precio que el papel de celulosa proveniente de árboles, que es lo tradicional en la industria.

¿Cómo se produce este papel?

Se produce en Jujuy, Argentina. El producto principal de Ledesma, que dio origen a la empresa, es el azúcar, están en este negocio desde hace más de 100 años. Hace unos 50 años se dieron cuenta de que en el proceso de fabricación de azúcar había residuos, materiales que se podían utilizar, como el bagazo, que es la estructura, el residuo de materia que queda luego de que a la caña de azúcar se le extrae el jugo. Esos restos poseen una gran cantidad de fibras que pueden ser utilizadas para producir papel, en un proceso en el que se muele, se mezcla con agua y se forma una pulpa, que en el caso de la marca Nat es natural, ya que no utiliza blanqueador químico, es 100 % de caña de azúcar.

¿Qué diferencias tiene este tipo de papel con el papel blanco que también vende Ledesma?

Ledesma es líder en el mercado argentino, tanto de papel fotocopia y para impresoras como de cuadernos y cuadernolas. Hasta ahora fabricaba el papel blanco, que es el que originalmente venía haciendo y se compone 95 % de caña de azúcar y 5 % de celulosa, además de utilizar blanqueador. Ahora lanzó este nuevo producto que es Ledesma Nat, cuyas hojas son de color natural y tienen además otras propiedades beneficiosas. Por ejemplo, cansan menos la vista porque no reflejan tanto la luz como el papel blanco. Podemos estar más tiempo leyendo un libro o una revista si están impresos en este papel de color natural. Es un cambio que iremos impulsando.

¿Qué recepción ha tenido por parte de sus clientes en Uruguay?

En realidad venimos trabajando bien, porque al competir al mismo precio es atractivo para el consumidor, y el producto además cumple con los estándares más exigentes de calidad y rendimiento, y no genera pelusa en las impresoras. Desde la incorporación de Nat el año pasado, estamos presentes en varias papelerías y supermercados del país. Yo me he sorprendido, pensaba que en negocios de más volumen preferían el papel blanco, pero este se está vendiendo, se está reponiendo, está rotando. Para su correcta exhibición, además, desarrollamos un exhibidor hecho en Uruguay con cañas de bambú, también reforzando el tema de la economía circular. Una ingeniera industrial amiga, Laura Antúnez, trabaja con el bambú y está promoviendo sus distintos usos. Hoy en día tenemos el exhibidor en 20 puntos de venta (10 supermercados y unas 10 papelerías) y estamos produciendo más.

También hemos tenido compras estatales y hemos ganado licitaciones. En definitiva, hubo una buena aceptación, y creo que vamos por buen camino para que este papel se consolide y se conozca.

¿Por qué se considera un producto sustentable?

La caña de azúcar se renueva cada cinco años; lo que se hace año a año es una poda, y vuelve a crecer al año siguiente. Hay una diferencia con talar un árbol, que hay que esperar 15 años o más para que crezca y dé el rendimiento adecuado. Además, la caña no es una sola, sino que es un entramado de raíces; por lo que se poda una rama, que volverá a crecer nuevamente.

Asimismo, en toda su producción, Ledesma tiene la verificación de huella de carbono, una forma de medir la emisión de gases de efecto invernadero que produce el ser humano cuando fabrica un producto. Para su cálculo se utilizan protocolos internacionales creados por expertos en la materia. Por ejemplo, midieron cuántas emisiones en kilos por resma, y estamos hablando de un kilo de dióxido de carbono por resma en el papel Nat versus cuatro kilos que emite el papel común de árbol. Esto es un 75 % menos de emisiones.

También tienen otras iniciativas, como la certificación Producto Yungas, otorgada por esta reconocida ONG ambientalista. De esta manera validan el uso de fibra de celulosa alternativa y la protección del entorno natural durante todo el proceso de producción.

La plantación de Ledesma tiene una extensión de 40.000 hectáreas, 38.000 de caña de azúcar y 2.000 de naranjas; pero tienen 150.000 hectáreas dentro de una biorregión en el norte argentino. En la década del 70 u 80, ellos decidieron donar más de 100.000 hectáreas para crear un parque nacional y proteger así esa biorregión, porque se dieron cuenta de que si protegían ese ecosistema iban a poder seguir produciendo sosteniblemente. Y yo me siento muy alineado con ellos.

¿Cómo surge el contacto entre Santiago Aloy y Ledesma?

Surge a través de Armando, el director de la empresa, y mi hermano Santiago, que es el coordinador general. Nosotros hace más de 10 años que éramos distribuidores de Fanapel, y cuando la fábrica cerró comenzamos a importar desde Argentina. Pero nos interesamos en Ledesma para poder ofrecer otro tipo de productos, de otras calidades. Además de la parte del papel, también nos interesaba la parte de papelería, como cuadernolas, blocks, etcétera. Aprovechando el papel Nat, Ledesma también desarrolló la primera cuadernola sustentable a nivel mundial, porque usa hojas de papel de caña de azúcar, y a su vez tiene una tapa de bioplástico, que también se desarrolla a partir de la caña de azúcar y del maíz. Es 100 % reciclable.

¿Y esta cuadernola sustentable también se puede encontrar en plaza en Uruguay?

Sí, nosotros somos los importadores y distribuidores. Nuestros productos se consiguen en papelerías y supermercados de todo el país, y también tenemos un canal de venta online para grandes oficinas y empresas que ya consumen este nuevo papel de Nat. Somos el mayor proveedor de varios bancos, que son grandes consumidores de papel. Y está bueno poder brindarles una opción más ecológica.

Si multiplicamos las decenas de miles de resmas en las que se sustituye papel de árbol por caña de azúcar, estamos bajando millones de kilos de dióxido de carbono de la atmósfera.

Por eso vuelvo al concepto de que hoy tenemos herramientas para hacer un cambio, para dejarles un lugar mejor a las próximas generaciones. Y en eso también estamos trazando una línea, tendiendo puentes con el gobierno, con el sistema político, que son los que tienen injerencia, que son los que pueden hacer un cambio grande y rápido para generar beneficios que incentiven el consumo ecológico.

La sociedad mundial enfrenta actualmente un gran desafío colectivo para combatir el COVID-19, que fue declarado pandemia para la OMS en el mes de marzo de este año. En la historia de la humanidad, han existido distintas pandemias con millones de víctimas, sin
embargo, la que nos toca enfrentar hoy día aparece en un momento de transformación hacia la era digital, donde la tecnología ha tenido un papel fundamental para difundir información y como facilitadora en las medidas de contención de la propagación. Este rol de
la tecnología en el actual escenario, muestra la necesidad que todos adopten un cambio hacia las nuevas dinámicas en la forma de hacer las cosas.
La pandemia en este contexto ha hecho que las compañías y las personas adopten de manera inmediata el uso de la tecnología como soporte y apoyo principal para la continuidad y productividad de los negocios, pero también para mantenerse socialmente
conectado. El desarrollo de actividades desde sitios diferentes a los habituales requiere que se haga uso de herramientas de trabajo colaborativo que hoy están disponibles para todos.
Una gran cantidad de empresas ya cuentan desde hace tiempo con dichas herramientas, producto de sus procesos de transformación hacia la era digital; sin embargo, ahora en el entorno empresarial es tiempo que los usuarios se involucren de manera definitiva y
transformen la manera en cómo se trabaja de manera sincronizada con los demás miembros de sus equipos.
El desafío hoy se encuentra en sectores con dinámicas diferentes a los empresariales, como por ejemplo el sector de la educación que, desde el inicio de esta pandemia, tuvo que reinventarse y encontrar distintas formas de seguir educando de manera virtual en los
hogares, en algunos casos sin estar preparados tecnológicamente para este desafío o siendo reactivos frente a este contexto.
Los ambientes virtuales de aprendizaje se convierten en una alternativa en medio del contexto actual, y es necesario que se empiece a aprovechar. A través de estos entornos, los educadores tienen una gran oportunidad de ofrecer una experiencia diferente con el uso
de material didáctico que invite a la innovación e interacción entre los diferentes miembros la comunidad educativa. También es posible continuar con aquellas dinámicas propias de las aulas físicas, como el impartir una clase, pero utilizando un tablero interactivo e inclusive realizar evaluaciones a distancia comprobando la identidad de quien presenta la prueba.
Como beneficio extra, al grabar las clases se puede empezar a conformar una biblioteca digital que sirva como material de consulta para la comunidad; asimismo para los educadores e instituciones queda a disposición las estadísticas de asistencia, atención y
uso del material provisto a través de estos entornos. Esto mismo lo pueden implementar los empresarios para continuar realizando la gestión del conocimiento dentro de las empresas.
“Los tiempos actuales han hecho necesario replantear la forma en que vivimos la cotidianeidad. Una vez que pase esta situación, seguramente habrá un cambio en el rumbo y en la manera de cómo nos educamos, trabajamos e interactuamos”, comentó Alejandro Brown, gerente de tecnología de Logicalis. Asimismo, agregó que es el momento de llevar la tecnología que se piensa como exclusiva para ámbitos empresariales a otros campos y convertirnos así en arquitectos del cambio.
 
#ArchitectsOfChange
 
Acerca de Logicalis Latin América www.la.logicalis.com Logicalis Latin América es un proveedor de servicios y soluciones de tecnología de información y comunicación en América Latina con operaciones en Europa, América del Norte y Sur, Asia pacífico y África, con una
facturación anual aproximada de US$ 1.500 millones. En América Latina cuenta con un equipo de 1.500 profesionales altamente capacitados, distribuidos en sus operaciones en diez países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Uruguay. Con la misión de ser un agente transformador de la sociedad, Logicalis trabaja en la aplicación de tecnologías innovadoras para poder acompañar a sus más de 1.000 clientes en el camino hacia la digitalización de sus negocios, siempre con soluciones diseñadas a medida para cada necesidad.

UCM puso en funcionamiento un servicio de videoconsulta, al que se accede por internet, y permite contar con la orientación de un médico de emergencia las 24 horas del día, los 365 días del año, desde cualquier lugar de Montevideo y el interior del país, y desde el exterior. El nuevo servicio adquiere especial relevancia en el marco del combate a la pandemia de COVID-19. Somos Uruguay Revista conversó con el doctor Ruben Martínez, gerente de Servicios Asistenciales de UCM para conocer más sobre este servicio, y otras recomendaciones para socios y empresas ante la pandemia

En estos tiempos de pandemia por coronavirus, el nuevo servicio de videoconsulta de orientación médica que brinda UCM adquiere un papel relevante. ¿Cómo se accede?

La videoconsulta de orientación médica es una gran herramienta en estos tiempos de incertidumbre frente a la llegada de la enfermedad COVID-19 a nuestro país. Nos permite estar en contacto y asesorar a nuestros pacientes cara a cara, teniendo más elementos a la hora de recomendar acciones o definir un traslado a un centro hospitalario. La gran mayoría de las dudas se pueden resolver por este medio, ya que sabemos que la mayor parte de los casos tienen una evolución favorable. Nos permite un seguimiento estrecho y hemos comprobado que posee un gran poder tranquilizador. La relación médico-paciente se ve fortalecida con la herramienta, ya que en un contexto virtual no hay necesidad de máscaras o antiparras. Para el médico, el ver y objetivar el estado clínico a través de la imagen complementa y enriquece la valoración a distancia.

Los socios de UCM pueden acceder a través de:

  • Portal Clientes web,
  • App UCM Uruguay, disponible en App Store o Google Play Store.

Recientemente este servicio amplió su cobertura a las 24 horas del día, los 365 días del año. ¿Cómo ha sido esa instrumentación?

En estos momentos es muy importante para nuestros socios estar en contacto en todo momento. A modo de ejemplo, nuestros socios que estaban en el exterior del país pudieron comunicarse con nuestro equipo médico en cualquier horario del día, lo que es muy tranquilizador en una situación que genera mucho miedo e incertidumbre. El uso de la videoconsulta de orientación médica en estos contextos fue de mucha ayuda.

Además de la videoconsulta, ¿cuáles son las otras formas de comunicación a distancia con UCM?

Una forma tradicional es la línea telefónica de orientación médica. Aquí el socio se contacta vía telefónica con nuestros médicos, y se lo asesora sobre su situación de salud o la de su familia.

El chat de orientación médica es otro canal de comunicación incorporado ya hace más de un año. Su uso ha tenido un crecimiento exponencial y también es una herramienta que permite evacuar determinado tipo de consultas en forma muy efectiva.

¿Cuánto se han incrementado las consultas a distancia en UCM una vez extendida la pandemia del coronavirus a nuestro país?

Las consultas a distancia se han transformado en la vía de mayor comunicación con nuestros afiliados, representando actualmente casi el 70 % de los servicios diarios.

¿Qué recomendaciones hace UCM a las empresas para tomar los recaudos necesarios ante la pandemia provocada por la enfermedad COVID-19?

Las empresas pueden adoptar medidas organizativas o preventivas que, de manera temporal, eviten situaciones de contacto social, sin necesidad de paralizar su actividad.

Cada empresa debe analizar sus procesos de forma tal de cumplir con tres acciones básicas:

1-      Optar por el teletrabajo cuando sea posible.

2-      Adoptar medidas de distanciamiento e higiene ambiental según las recomendaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP) cuando la actividad deba ser necesariamente presencial.

3-      Realizar la comunicación clara y frecuente de medidas personales de autocuidado y alerta frente a síntomas que determinen autocuarentena preventiva.

Cada organización requiere de un análisis específico de acuerdo al rubro de actividad y sus posibilidades.

¿Qué medidas de prevención ha aplicado la propia UCM con sus colaboradores y trabajadores para continuar funcionando en el marco de las recomendaciones realizadas por el MSP?

UCM ha respondido de una manera muy ágil en la adopción de medidas para el cuidado de nuestros colaboradores, con un gran apoyo del área de TI. Esto nos permitió en horas instrumentar medidas ya previstas frente a la llegada de la enfermedad COVID-19 al país:

- Teletrabajo y descentralización de gran parte de nuestros colaboradores no vinculados directamente a la asistencia de pacientes.

- Teletrabajo para colaboradores asistenciales pertenecientes a grupos de riesgo.

- Medidas de distanciamiento en la mesa central de operaciones con un riguroso cumplimiento de nuestro protocolo de higiene y desinfección.

- Fundamentalmente hemos enfocado gran parte de nuestros esfuerzos en medidas de seguridad para nuestros equipos asistenciales (médicos, enfermeros, choferes), dotándolos de todas aquellas disposiciones de seguridad recomendadas por el MSP y organismos internacionales como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Todas estas acciones se han acompañado de una fuerte campaña de comunicación interna a través de medios digitales con placas informativas y videos de recomendaciones y capacitación técnica.

¿Cómo se puede controlar a los trabajadores? Y en caso de que presenten síntomas, ¿qué pasos debe seguir la empresa?

Como mencionamos, la comunicación es clave, el colaborador debe estar atento a la presencia de fiebre, malestar general, dolor muscular o síntomas respiratorios, y quedarse en su domicilio y evitar concurrir al lugar de trabajo.

Algunas empresas cuentan ya con nuestro servicio de video de orientación médica empresarial, que permite rápidamente ponerse en contacto con nuestros médicos y seguir las recomendaciones necesarias en caso de que se presenten los síntomas, si estos aparecen en el ámbito laboral. En este formato —que ha resultado muy útil en este contexto—, ya sea el colaborador o su empleador pueden comunicarse con nuestros médicos y asesorarse rápidamente por vía remota.

¿Cuál es el tiempo estimado de recuperación de la enfermedad COVID-19 y de reintegro al trabajo?

En la mayoría de los casos, el 80 %, el cuadro evoluciona favorablemente y se resuelve a los 14 días del inicio de los síntomas. Una vez superada esta etapa, deben esperarse 14 días más para el reintegro a la actividad. En otros medios la recomendación es repetir el test por PCR [sigla en inglés de Reacción en Cadena de la Polimerasa] para documentar la negativización del virus en las secreciones respiratorias. Esto podría acortar el período mencionado, pero no está aún pautado en nuestro país.

¿Por qué en esta coyuntura es importante vacunarse contra la gripe?

La vacunación antigripal siempre es de fundamental importancia para todos, y mucho más en esta situación epidemiológica que estamos viviendo.

El MSP ya ha definido detalladamente cómo se realizara la campaña de vacunación 2020 contra la gripe, mediante una estrategia que pretende evitar la aglomeración de personas en los vacunatorios y dando prioridad a quienes tienen mayor riesgo:

Etapa 1: del 6 al 19 de abril:

  1. personal de la salud (incluye a cuidadores de enfermos)
  2. personal de servicios esenciales
  3. personas con enfermedades crónicas severas e inmunodeprimidos
  4. personas internadas previo al alta
  5. embarazadas

Etapa 2: del 20 al 30 de abril: mayores de 75 años

Etapa 3: del 2 al 12 de mayo: personas de 65 a 75 años

Etapa 4: del 13 al 23 de mayo: niños de 6 meses a 5 años

Etapa 5: del 24 de mayo en adelante: resto de la población

MUY IMPORTANTE: para evitar aglomeraciones, el MSP ha puesto en funcionamiento un sistema de agenda web en www.tramites.gub.uy, y un call center que permitirá agendar con antelación, pudiendo seleccionar el vacunatorio, el día y la hora. Posteriormente el interesado recibirá una confirmación mediante sms o correo electrónico, según corresponda.

A raíz de la pandemia del COVID-19, causada por el coronavirus, el Mercado Agrícola de Montevideo (MAM) mantiene abiertos únicamente sus locales alimenticios, los de higiene, farmacia y servicios a la comunidad.
Desde el año 2015 el MAM se convirtió en un proyecto autosustentable, al lograr independizarse del presupuesto de la Intendencia de Montevideo. Finalizando el quinquenio de su gestión, su directora, María Elisa Areán, conversó sobre este y otros temas con Somos Uruguay Revista
 
¿Qué medidas se están tomando con respecto a la pandemia causada por el coronavirus?
Nosotros nos ajustamos a todo lo dispuesto por el gobierno a través del Ministerio de Salud Pública (MSP), el organismo que regula todo el monitoreo, además de toda la instrumentación y apoyo que se recibe desde la Intendencia de Montevideo (IM) desde la Dirección de Salud y Regulación Alimentaria con las normativas que se deben respetar en el combate al virus que en este momento se está expandiendo. Hay que tener en cuenta la importancia de la prevención. Siguiendo las precauciones del caso, el Mercado sigue funcionando con algunas restricciones, ya que en su 70% es un lugar de abastecimiento, en donde se venden víveres y elementos esenciales de subsistencia para la ciudadanía.
No hemos tenido problemas de desabastecimiento. Es más, todos los comercios alimenticios están reponiendo normalmente y no se ha notado ningún faltante. 
¿Qué se destaca en estos cinco años de gestión?
En estos cinco años de gestión lo que se destaca es la solidez que adquirió el proyecto, que se desarrolló durante varias administraciones. Se inauguró y se puso en marcha a partir del 2013, y ya en el quinquenio del 2015 en adelante logró solidez económica, se independizó del presupuesto de la Intendencia de Montevideo, logró la sustentabilidad.
¿Esto quiere decir que el MAM se sustenta con sus propias ganancias?
El MAM no tiene fines de lucro, por lo tanto lo que gana se reinvierte en mantenimiento y en los pagos de funcionamiento o gastos operativos. 
Anteriormente, entre el 2013 (cuando abrió) y el 2015 no se llegaba a esto. 
En ese período, funcionó mediante transferencias de fondos de parte de la IM, porque el Mercado todavía no estaba desarrollado comercialmente y sus ingresos no eran suficientes. Desde el 2015 a la fecha, con el incremento de los comercios, la implementación de las islas comerciales y el aumento de los visitantes, los clientes, de los espectáculos y de su calidad, se logró la autosustentabilidad del MAM a partir de octubre del 2015. Nosotros asumimos en julio del 2015, y a partir de octubre no fue necesario recibir más dinero de la IM para gastos operativos. Sí para gastos extras de obras puntuales. 
Recién a fines del 2019 solicitamos dinero para realizar una obra de reparación en los techos, que lleva 6.000 metros de obra en 10.000 que tiene desde su inauguración en el 2013 tenía problemas edilicios y de final de obra que hacían que se lloviera. 
A finales del 2019 la Intendencia abrió el presupuesto para otorgarle fondos al MAM y se está trabajando para solucionar este tema y que quede sin pérdidas y sin goteras. 
¿Qué otro tipo de obras están en marcha?
Hay otra obra que estaba en el plan inicial y que cuando se inauguró el Mercado no se hizo, que es la zona de descarte de los residuos que están en tránsito, mientras viene a buscarlos el camión para llevarlos a la disposición final. Comprende la esquina de Ramón del Valle Inclán y Juan José de Amézaga, cuya fachada se encontraba en forma precaria. Las obras se realizan por el aporte de la IM al otorgar presupuesto para la concreción total de ese proyecto.
¿Este quinquenio culmina entonces con todo lo que estaba previsto?
Exactamente, la reparación del techo y el lugar de los residuos son las obras más grandes. Estamos hablando de alrededor de 15 millones de pesos, otorgados por la IM.
¿Qué pasa con el proyecto de clasificación de residuos?
Todo eso se va a hacer una vez que esté finalizada la obra del lugar para su disposición transitoria. Una vez que esté inaugurada, también va a haber otras opciones para que las personas que allí trabajan puedan realizar esa tarea, con la capacitación correspondiente. Eso se va a coordinar de acuerdo a las normativas de la Intendencia, y seguramente se haga en conjunto con la División Limpieza y el 
Departamento de Desarrollo Ambiental.
¿Actualmente cuántos emprendimientos comerciales tiene el Mercado?
Contamos con aproximadamente 90 emprendimientos, entre locales comerciales fijos e islas que están en los pasillos. Hay algún cambio de lugar entre los locales que han tenido proyectos de ampliación, otros que se mueven en los pasillos para dar una mejor oferta, algunas oficinas que se han movido. Eso generalmente es en el área de servicios. No en la plaza de comidas ni tampoco en los locales de frutas, verduras y productos frescos; eso sigue igual. 
¿Qué evaluación hace de lo que ha sido el MAM como motor de desarrollo para la zona?
El Mercado ha sido muy importante para la zona; pasó de ser un lugar tugurizado, y con muy malas referencias hacia los alrededores, a ser un edificio acorde para su permanencia, además de ser reconocido por la población del barrio, de Montevideo y de los uruguayos en general.
Asimismo, con el trabajo que se hizo en estos cinco años a nivel de la Dirección de Turismo de la IM y del Ministerio de Turismo, se generó un buen conocimiento del Mercado, tanto para nuestro país como para los extranjeros, participando a nivel internacional en distintas ferias por turismo y en muchas otras actividades. 
¿Cómo es la movida cultural del MAM?
Durante todo este quinquenio, el Mercado ha tenido una política de divulgación de todas las formas de expresión cultural, desde lanzamientos de libros, de discos, cosas nuevas que los artistas quieran difundir, así como también otro tipo de actividades que se generan en nuestro país. Por ejemplo, la promoción de los departamentos del interior o de las distintas actividades de estación o temáticas, como el carnaval o diferentes festivales. Esto se ha realizado, en la mayor parte de las veces, estando en contacto con las intendencias, o a veces con la participación y la intervención de la Dirección de Turismo de la IM o del Ministerio de Turismo. 
Eso hace que sea un factor multiplicador, que la gente del interior quiera venir a visitar el lugar donde se lanzó la actividad, y que los montevideanos participen en las actividades en diferentes departamentos porque estuvieron en el lanzamiento. 
Se buscó también fomentar culturalmente el artista uruguayo, en varios géneros: en baile, en música, en espectáculos de teatro, exposiciones, etcétera; se realizaron muestras sobre violencia de género, o de artesanas que desarrollan productos para exponer.
Hay también eventos relacionados con fechas puntuales: las clásicas vacaciones de julio, Día del Abuelo, Día del Niño, Día de la Madre, Día del Padre, en los que también se han hecho actividades específicas. 
Por ejemplo, para el Día del Niño se organizaron juegos interactivos, en los que se promovió el contacto personal, dejando de lado la tecnología, que los niños no estén tanto tiempo con el celular y que tengan la posibilidad de interactuar, con la consigna “volviendo a los juegos de caja”. 
También hemos traído a la Orquesta Filarmónica de Montevideo, o sea, dando lugar a espectáculos que están en determinados lugares y a los que la gente a veces no tiene acceso… Y los hemos traído al Mercado para darlos a conocer y brindar un evento de estas características.
¿Han realizado también actividades en conjunto con otras instituciones?
Sí, hemos realizado actividades con una connotación más internacional, como el Día de la Alimentación, que lo hemos hecho con el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en Uruguay. También hemos realizado actividades de concientización con el MSP, en determinadas fechas específicas, que son importantes para algunos temas a subrayar en la sociedad, como el cuidado de comer sano, el fomento del no uso de determinados elementos como la sal o el azúcar en exceso, la vida saludable. Hemos hecho también con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca las canastas de alimentación saludable, la comida equilibrada. 
También hemos organizado, por ejemplo, actividades con el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay y el Parlamento, para que los niños, jóvenes y estudiantes vengan, en acuerdo con ambas partes, y que luego de visitar el Parlamento culminen con una visita guiada en el MAM, en donde aprecian todo lo histórico y patrimonial del lugar, con un video y con una charla que los lleva al conocimiento de lo que es la historia y el proceso de restauración, de remodelación y actualmente de puesta en marcha, además de lo que es la reflexión de la vida saludable, la comida sana y todos los productos que aquí se comercializan.
¿Cómo hace la gente para saber cuándo hay actividades y espectáculos en el MAM?
Nosotros tenemos página web y todas las redes sociales y, además de eso, en el propio Mercado existe un servicio de atención al cliente, en el que se encuentran disponibles los folletos con las actividades mensuales, que se pueden retirar y llevarlos impresos, atendiendo a las necesidades de las personas que no manejan las redes ni la informática. Allí está la programación de todo el mes con la mayoría de la información: fechas y horarios, y alguna otra actividad específica.
En el servicio de atención al cliente también se pueden retirar determinados insumos, como carros para las compras, y acercarse para obtener respuesta a alguna duda.
Además hay una sala de lactancia que fue parte de las obras que se realizaron últimamente, quizás no tan grande como las que mencionamos anteriormente, pero no por eso menos importante. Lo que hicimos fue trasladar el servicio de atención al cliente a un lugar más acorde, y allí está la sala de lactancia con sillones que son específicos para eso, con cambiador, con aire acondicionado, con la tranquilidad que una madre debe tener para atender a su niño.
¿Qué planes hay para este 2020?
Estamos terminando el quinquenio de este período 2015-2020. Finalizaría el 10 de julio la gestión de quien habla, y nosotros estamos finalizando lo que está proyectado, lo vamos a culminar. Pero hay otros proyectos que están sobre la mesa, y veremos de darles continuidad en caso de que sea viable y posible, tanto económicamente como en lo operativo y como política de la Intendencia. 
Por supuesto que, a nivel departamental, lo que nosotros dejamos trazado será decisión de quienes estén al frente en el próximo período. 

El presidente del Sindicato Médico del Uruguay, doctor Gustavo Grecco, afirmó que las medidas del gobierno para enfrentar la pandemia que provoca la enfermedad COVID-19 han sido rápidas y eficaces, y permitieron frenar el pico de enfermos y que el sistema se fuera adaptando para dar respuesta a la llegada de pacientes, pero advirtió que hay que mantener las medidas de aislamiento social sin debilidades. Sostuvo que la responsabilidad ética y profesional de los médicos es prevenir la enfermedad y salvar vidas, y que para ello se necesita una autoridad regulatoria que marque el camino, y estructuras de salud alineadas con ella. En diálogo con Somos Uruguay Revista consideró que el sistema sanitario uruguayo, con el acceso universal a la salud para toda la población, es un orgullo, que ha respondido bien y que está en condiciones de dar asistencia adecuada aun si la demanda creciera

La información disponible sobre el lento incremento del número de enfermos, así como el de los pacientes que han debido ser internados en CTI e incluso de los fallecidos estaría mostrando un crecimiento moderado del COVID-19 en Uruguay, y daría un cierto margen al optimismo con relación a su superación a corto plazo. Al mismo tiempo, la evolución a nivel global muestra un crecimiento pavoroso, que se acerca —al cierre de nuestra edición— al millón de personas contagiadas y los 50.000 muertos. ¿Cómo evalúa usted la situación actual y las perspectivas de evolución de la pandemia en nuestro país?

Uruguay está inserto en el mundo y no está ajeno a su realidad. Podemos pensar en que se retrase la llegada del COVID-1 o que el impacto sea menor, pero el impacto lo vamos a tener, ya lo estamos teniendo.

Lo que está ocurriendo en el mundo va además más allá de una crisis sanitaria, similar a la provocada por la llamada gripe española de 1918. Es una enorme crisis socioeconómica humanitaria, producto del estancamiento del funcionamiento de la economía y de todos los órdenes de la sociedad, que tiene un daño colateral enorme, cuya magnitud estamos aún lejos de llegar a comprender.

Esta pandemia, que se originó en China, que pasó luego a otros países asiáticos, luego a Europa y se expandió a todo el mundo, y recién entonces llegó a Uruguay, nos permite mirar la película y de alguna manera poder predecir lo que puede llegar a ocurrir en nuestro país, y tomar medidas para que no ocurra.

La pandemia por el COVID-19 encontró al país en un contexto político y sanitario particular, en plena transición, con un ministerio saliente y uno entrante, con la atención desviada por otras cosas, como el corralito. Un día despertamos y teníamos el problema aquí y —aunque es difícil decirlo con seguridad— tal vez sin que las alertas hubieran tenido la energía necesaria en la preparación.

De modo que hubo que empezar a experimentar medidas, para evitar que el impacto fuese tan escandaloso en términos de enfermedad y muerte como fue en otros países, como está siendo en Italia y en España.

Tenemos que diferenciar varias cosas. Lo primero es lo que hace el país en su conjunto, y que trasciende a la sanidad. Con la información científica disponible, que se actualiza día a día, con la información de lo sucedido en otros países, aprendiendo de los errores de otros países, y adaptándola a nuestra realidad, se han ido tomando medidas, que han sido precoces y efectivas: el cierre de colegios, la limitación de la circulación en grandes superficies, la disuasión de las aglomeraciones por parte del Ministerio del Interior, la protección a la población mayor de 65 años, pagando subsidios por enfermedad y promoviendo el teletrabajo, o que la gente se quede en casa y esté en cuarentena, etcétera.

Son medidas que han intentando frenar la expansión en la sociedad de la pandemia, disminuir la cantidad de pacientes que habrían podido contagiarse, y de los cuales un porcentaje podría saturar la capacidad de respuesta del sistema sanitario.

¿Cómo respondió a su juicio el sistema sanitario uruguayo?

El sistema sanitario uruguayo también ha dado respuestas rápidamente; paralizó actividades que no fueran urgentes para que no ocuparan sitio en la estructura hospitalaria, para que esta pudiera recibir a más pacientes con patologías respiratorias. Hoy tenemos 12 pacientes en CTI, y el sistema tiene mucha mayor capacidad, aún estamos lejos de una situación crítica.

El sistema ha priorizado la atención en comunidad, en el primer nivel, en domicilio, a través de todas las estructuras disponibles: médicos de radio, médicos de familia, emergencias móviles, y ha evitado la circulación hacia los espacios hospitalarios. Evitó así el congestionamiento de las estructuras, y contribuyó a disminuir el contagio en esas áreas.

Se enfrentó con algunas debilidades propias de nuestro sistema, como la carencia de recursos humanos —en particular en el área no médica, y especialmente en enfermería, en la que faltan miles de puestos de trabajo— y el multiempleo, porque una persona enferma deja dos o tres puestos sin cubrir.

Estamos avanzando hacia la creación de una bolsa de trabajo a nivel del sistema, con movilidad dentro del sistema, que permita cubrir lugares esenciales trayendo personal de salud desde cualquier área del sistema que lo tenga disponible. La idea tiene aval político y parece un mecanismo adecuado.

El sistema integrado de salud, con el acceso universal a la salud, como tenemos en nuestro país, es una enorme fortaleza, con instituciones en su gran mayoría sólidas, y un sistema que tiene reglas claras de juego.

Todo el sistema se adaptó, más allá de que cuestionamos la decisión de la Junta Nacional de Salud de dejar a las instituciones en libertad de implementar las medidas que consideraran necesarias, de decidir cómo actuar, y nosotros pensamos que hay que dar directivas precisas, mucho más estrictas en una situación crítica como esta. Pero más allá de ello, las medidas del gobierno fueron prontas, tempranas y eficaces, y permitieron frenar el pico de enfermos y que el sistema se fuera adaptando para dar respuesta a los pacientes que comenzaran a llegar.

Se ha dicho que los próximos 15 días serán esenciales para saber cómo evolucionará la enfermedad. ¿Qué desafíos tenemos por delante?

El miedo, y ojalá no ocurra, es que cuando el virus derrame y llegue a toda la sociedad, cuando salga de las capas sociales pudientes y llegue a la población más vulnerable, allí donde la cuarentena no es posible porque antes hay que comer, esto puede ser catastrófico, y hay que evitar que suceda para que se produzca un desastre como en Italia o España.

Estamos además en un país con muchos menos recursos que aquellos, y el sistema tiene también debilidades, entre esas debilidades teníamos la referida a la capacidad de hacer test, que ahora está en vía de solucionarse.

El testeo masivo, según demuestra la experiencia de los países que han debido lidiar con la pandemia, y según las recomendaciones de la OMS, es una herramienta fundamental, junto con el aislamiento social extremo, para frenar la pandemia. Se debe priorizar al personal de la salud, es clave para determinar rápidamente quién está enfermo y quién no, y que quien esté sano pueda volver a trabajar.

Aislamiento extremo y testeo masivo. Si no se toman estas medidas, si no somos enérgicos con estas medidas, las sanitarias y las sociales —y las medidas sociales tienen que ir acompañadas por una fuerte contención por parte del Estado, para evitar mayores daños en relación con aquellos que el aislamiento produce, y particularmente en la población más vulnerable—, si no se toman esas medidas, es posible que enferme y muera mucha gente.

Y eso es lo que nos desvela, y en eso la conducción enérgica del gobierno tiene que ser la guía. Y más allá de los matices o puntos de vista en cuanto al énfasis y la magnitud de las medidas, quienes trabajamos en salud debemos estar alineados y enviar un claro mensaje de unidad a la población, de que nuestra responsabilidad ética y profesional está en salvar vidas, en prevenir la enfermedad, y eso se logra en una guerra, en una crisis, en una pandemia, con una autoridad regulatoria que marque claramente el camino, y con todas las estructuras que estamos en la salud alineadas en ese camino.

Hay ya numerosos pacientes que se han curado. ¿Se puede considerar que están inmunizados? ¿Pueden hacer vida normal? ¿Es posible que aún después de la cura contagien?

Todavía hay poca información científica sobre lo que sucede con esa población, sobre la inmunidad que se genera, porque ha pasado poco tiempo desde que esto comenzó en China y desde que está ocurriendo en el mundo, y no hemos accedido a trabajos científicos de peso que nos den una respuesta cierta, sobre qué pasa con la inmunidad en el corto, mediano y largo plazo. Es de esperar —y la lógica así lo indica— que quienes contraen la enfermedad tengan inmunidad, pero este es un virus ARN, son cadenas muy lábiles, y eso hace que pueda mutar fácilmente. Entonces el temor es que la inmunidad se adquiere para determinada estructura molecular, pero si esa estructura varía todo pueda cambiar.

Se han reportado casos de personas, en especial en China, que luego de curadas han vuelto a contraer el virus, pero contraer el virus no quiere decir contraer la enfermedad. Es una respuesta que la ciencia aún no ha podido dar porque no ha habido tiempo de trabajar en ello.

Argentina ha tomado medidas drásticas de aislamiento; Brasil, por el contrario, ha tenido una política menos contundente, con algunos estados adoptando disposiciones enérgicas, pero el gobierno central con políticas más laxas. ¿Preocupa en el mediano plazo la situación en la región? ¿Puede volver más incierta en el tiempo la recuperación de la normalidad en nuestro país?

La perspectiva es que la normalización de la vida no se logre a corto plazo, y no solo por las fronteras. Viene el invierno, circulan otros virus respiratorios epidémicos, que se superponen en síntomas, y agregan morbilidad, agregan daño, y ocupación de camas en el sistema.

Entonces es probable que cuando superemos este primer pico, y ojalá lo superemos, vamos a tener otros picos de la enfermedad, y esto no tiene nada que ver con el clima, los virus pandémicos circulan aun con temperaturas altas, más allá de la termolabilidad del virus. Esto acá apareció en verano.

Pero también la interacción con el mundo importa, y mucho; si Brasil no toma las medidas con la misma energía con que se están tomando aquí, o en Argentina, sí, es un problema grave.

Cuando esta emergencia pase, ¿qué medidas habría que tomar para prepararse del mejor modo para otras futuras epidemias?, ¿qué cambios necesitaría nuestro sistema de salud?

El sistema de salud uruguayo es sólido, ha sido uno de los mejores logros de los últimos años, y lo digo con absoluta independencia del pensamiento político. Esto no quiere decir que fuera perfecto, y sin duda que tiene muchísimas cosas a corregir y mejorar, pero no fue un tema de debate en la campaña electoral, porque no se percibía por parte de la población que fuera un problema.

Acá el problema central es tener las alertas epidemiológicas claras, que nos adviertan y anticipen y nos enciendan las alarmas de que una situación de este tipo puede ocurrir. Porque llevamos tres semanas desde que tuvimos el primer caso, y el sistema ha dado respuesta; y aun si tuviéramos una afluencia de pacientes muy superior a la que tenemos, podríamos estar dando respuesta adecuada. Y eso es un orgullo para todos nosotros.

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