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Con el fin de contribuir con la prevención y control del COVID-19, Ta-Ta donó 200.000 mascarillas al Sistema Nacional de Emergencias (SINAE)

El martes 19 de enero, en Torre Ejecutiva, Ta-Ta S.A. efectivizó la donación de 200.000 mascarillas al SINAE, en el marco de su campaña “Juntos hacemos más”.

En este contexto de la Pandemia por Covid – 19 Ta-Ta S.A. ha realizado diferentes acciones para colaborar con las diferentes instituciones relacionadas con el control de la misma y el bienestar y prevención de la salud de los uruguayos, en especial para aquellos que están haciendo frente a la emergencia en cada rincón del país. Entre las acciones llevadas a cabo en las comunidades en las que Ta-Ta opera se destacan la donación de más de 10.000 canastas con productos no perecederos e implementos de limpieza que impactaron en 5.000 familias, además de la entrega de 6.000 juguetes al INAU.

Durante esta emergencia, Ta-Ta continuará con su labor como el único supermercado presente en los 19 departamentos y con el propósito de “Bajar el costo de vida del Uruguay” como lo viene haciendo desde hace más de 60 años.

En el evento estuvieron presentes por Ta-Ta el Ceo de la compañía, Sr. Cristopher Jones, el Gerente de Gestión Humana & Relaciones Institucionales, el Sr. Enrique Herrera,  autoridades del SINAE y el Cr. Alvaro Delgado, Secretario de Presidencia.   

 

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Acerca de Ta-Ta

Desde su fundación en el año 1956, Ta-Ta ha transformado la forma de vender productos en las grandes superficies. En sus 64 años siempre tuvo el propósito de bajar el costo de vida de los uruguayos, y buscar la sonrisa del cliente al ser el mejor lugar para comprar.

Ta-Ta es la única red de supermercados con presencia en todos los departamentos del país, cuenta con 87 locales y más de 6.000 colaboradores.

El Hospital Británico invitó a sus socios a inspirarse en la artista plástica Agó Paez Vilarò y realizar sus propios mandalas en la arena, con el objetivo de mantener la distancia segura en la playa.

La campaña de sensibilización propone dibujar un mandala, como los que realiza la artista en su atelier, de modo de facilitar un disfrute seguro de la permanencia en la playa.

Bajo la consigna ‘’Cuidando la naturaleza y cuidándonos entre todos’’, el Hospital Británico compartió con sus socios, usuarios y toda la comunidad, una iniciativa lúdica alineada con su objetivo principal de salvaguardar la vida humana.

 

#Cambiálaforma

ÁNIMA, el primer bachillerato tecnológico de formación dual en Uruguay, lanza la campaña de recaudación #Cambiálaforma con el objetivo de que más jóvenes provenientes de contextos sociales vulnerables sean parte de su propuesta educativa.

La campaña se centra en la vida de Ayelén, una estudiante de la generación 2018, que nos cuenta su historia personal de superación, qué significa ÁNIMA para ella, así como su perspectiva a futuro.

A través de material gráfico también se presentan otros tres estudiantes, sus contextos y lo que significa ÁNIMA en sus vidas: Jonathan de Puntas de Manga, Tiziana de Villa García y Facundo de La Unión.

Se trata de transmitir el espíritu de ÁNIMA, el corazón de su propuesta, difundir su accionar y conseguir los fondos que le permitan recibir a la próxima generación de estudiantes en el 2021.

El claim de la campaña es #Cambiálaforma, una invitación por parte de ÁNIMA a cambiar la forma de enseñar, de aprender y de trabajar a través de la formación dual, pero también a cambiar la forma en la que vemos a los jóvenes y a cambiar la forma de colaborar.

Para que más jóvenes puedan aprender trabajando y trabajar aprendiendo.

¿Qué es ÁNIMA Bachillerato Tecnológico?

ÁNIMA es una organización educativa de acceso gratuito y de gestión privada. Constituida como una asociación civil, es financiada a través de donaciones. Surge del interés de un grupo de profesionales comprometidos con la educación de los jóvenes que viven en contextos socioeconómicos desfavorables.

Nace en 2016 con el objetivo de desarrollar una nueva modalidad educativa en Uruguay que integre el mundo de la educación y el trabajo a través de la formación dual. Ofrece dos orientaciones de estudio (Administración y TIC), e incorpora el mundo del trabajo como un espacio de aprendizaje de calidad, complementario y articulado al aula.

ÁNIMA cuenta con la habilitación de UTU-CETP como EMT en Administración e Informática, lo que permite a los jóvenes egresados la continuidad educativa de tercer grado.

ÁNIMA permite mejorar los niveles de culminación de la educación al generar motivación en los jóvenes, quienes vivencian el valor de formarse. La propuesta responde a la brecha de competencias, generando las condiciones de desarrollo humano y profesional de los jóvenes uruguayos para una inserción laboral de calidad.

ÁNIMA es la primera experiencia demostrativa de formación dual en Uruguay para jóvenes de contextos vulnerables, con experiencia en más de 175 prácticas formativas en más de 70 empresas formadoras. Luego de cuatro años ha logrado diseñar e implementar localmente una modalidad educativa innovadora en el ciclo de bachillerato con un alto impacto en las tasas de finalización de la educación, continuidad educativa e inserción laboral.

Las Empresas Formadoras se comprometen a recibir uno o más jóvenes durante el período lectivo por 12 horas semanales para realizar prácticas formativas. Se diseña un plan de formación donde se detallan las competencias para formar al joven durante el proceso y aportar al perfil de egreso del aprendiz. A su vez, se designa un tutor dentro de la empresa que lo acompaña, forma y evalúa durante el período. Las prácticas formativas son remuneradas, cumpliendo con las leyes sociales.

Actualmente, en ÁNIMA estudian 153 jóvenes y este año se graduó la tercera generación.

En 2018 ÁNIMA fue reconocida internacionalmente por el Banco Mundial como experiencia destacada a nivel mundial en el combate al desempleo juvenil y este año galardonada por la OIT entre las 5 mejores propuestas a nivel mundial para el desarrollo de competencias.

Web y redes sociales:

Sitio web: www.anima.edu.uy

Facebook: ÁNIMA Bachillerato Tecnológico

Twitter: @anima_educa

LinkedIn: ÁNIMA Bachillerato Tecnológico

Instagram: animabachillerato

KIT Comunicación Cambiá la forma: KIT Cambiá la forma

Contacto para notas: Carolina Mihaly Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. / 099393620

Canelones 1162, Montevideo, Uruguay / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

En coordinación con el Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay (INAU), este viernes 11 de Diciembre supermercadosTa-Ta realizará durante todo el día y en todo el territorio nacional la segunda edición de “Navidad Solidaria”, bajo el lema “Una navidad para todos #es posible”.

Esta acción solidaria de Ta-Ta consiste en entregar miles de juguetes a niños, niñas y adolescentes de todo el país, en las instituciones referentes del INAU de cada departamento.


“Navidad solidaria” se inspira en el propósito de la compañía, la importancia que para Ta-Ta tiene la infancia y la adolescencia, el trabajo que ha venido haciendo hace años con diferentes programas y en la convicción de que una Navidad para todos #esposible.

Fecha: Viernes11 de diciembre

Hora: 11:00 am

Lugar: Oficinas Centrales de INAU

Dirección: Piedras 482

Ciudad: Montevideo

Doctor Pablo Durán Maurele
Abogado especialista en Derecho del Trabajo
Integrante del Consejo Superior de Trabajo
Representante empresarial en Consejos de Salarios de varios grupos
Ex subinspector general de Trabajo

Algo que indudablemente dejará la pandemia de COVID-19 y el estado de emergencia sanitaria, ya que vino para quedarse en el sistema de relaciones laborales uruguayo, es el teletrabajo o trabajo a distancia.

Sin perjuicio de lo antedicho, el teletrabajo no es nuevo para Uruguay, y es una realidad desde hace muchos años en el sector informático. Así, desde el 2010, la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento realiza la Encuesta de Uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación, de donde surge que en el año 2016 existían aproximadamente 100.000 teletrabajadores.[1]

Esta modalidad ha tenido una explosión cuantitativa recientemente, a partir de la declaración del estado de emergencia sanitaria nacional como consecuencia de la pandemia de COVID-19, ante las recomendaciones de aislamiento social y dictado de expresas disposiciones normativas que exhortaron a las empresas a propiciar el teletrabajo: decreto n.o 94/20 de fecha 16/03/20.[2]

Queremos destacar que cuando nos referimos al teletrabajo estamos hablando del “teletrabajo subordinado”, entendiéndose por tal aquel que se encuentra en una relación de trabajo o empleo con el comitente, y —en consecuencia— corresponde la aplicación de toda la normativa laboral de tutela de esta actividad. El teletrabajador forma parte de la nómina de personal de la empresa y le son de aplicación todas las disposiciones que rigen en esta para el resto de los trabajadores internos.[3] No nos referimos al “teletrabajo autónomo-empresarial”, modalidad legítima y amparada también por nuestro ordenamiento jurídico.

No existe en Uruguay una legislación especial que regule el teletrabajo.

Es sabido que actualmente se encuentra en el Parlamento un proyecto de ley presentado por la senadora Carmen Sanguinetti en abril de este año.

También, que el Poder Ejecutivo (Ministerio de Trabajo y de la Seguridad Social) tiene en estudio dos proyectos alternativos y han concurrido el ministro y el subsecretario ante la comisión de legislación laboral, dando un apoyo pleno al proyecto de ley.

Asimismo en la comisión por el diálogo, por el empleo y la sustentabilidad de las empresas, el Poder Ejecutivo anunció que una de las medidas que propiciará, en defensa del empleo, es el teletrabajo.

En la legislación comparada existen regulaciones legales en Colombia, Italia, Portugal, Perú, Brasil, México, Ecuador, Costa Rica, entre otros.

Si bien no hay una definición única de teletrabajo, todas ellas giran en torno a dos elementos fundamentales: que el trabajo sea prestado a distancia y que se realice a través del uso de la informática y las telecomunicaciones.

El teletrabajo es aquel que se realiza fuera de las instalaciones de una empresa mediante la utilización de todo tipo de tecnología de la información y de las comunicaciones.

El doctor Gustavo Gauthier,[4] en su obra, ha expresado que suele denominarse teletrabajo a todo trabajo efectuado a distancia, facilitado o hecho posible por las tecnologías de la información y de la comunicación, comúnmente denominadas TIC.

Diego Ventura ha dicho que la idea del teletrabajo surge en parte para lograr cierta autonomía y flexibilidad para empresas y trabajadores en el mundo laboral.[5]

Si buscamos una definición etimológica de la palabra teletrabajo, por un lado tele como prefijo significa “lejos” o “distancia”; trabajo, en su significación más usual, se define como la ocupación o tarea que ejerce habitualmente una persona a cambio de un salario. En función de ambos términos, se determina el teletrabajo como “el trabajo realizado a distancia por individuos, para una empresa u organización, lejos de su lugar de origen, a cambio de un salario. Es decir, podemos pensar en el teletrabajo realizado directamente desde el hogar, pero también puede existir otro tipo de teletrabajo en el que el trabajador se encuentre lejos de la empresa por otros motivos”.

El teletrabajo es siempre trabajo no presencial.

Claudia Pérez y Adriana Xalambri han manifestado que el teletrabajo responde más a una realidad práctica que a criterios jurídicos,[6] estableciendo que el teletrabajo es toda actividad que se realiza fuera de los locales de trabajo de la empresa a través del uso generalizado de herramientas informáticas y de las telecomunicaciones.

Es entonces una forma de organización o de realización del trabajo utilizando las tecnologías de la información en el marco de un contrato o de una relación laboral, en la cual una tarea que podría ser realizada igualmente en los locales de la empresa se efectúa fuera de estos locales de forma regular.

El proyecto de ley de la senadora Carmen Sanguinetti también aproxima una definición similar a las indicadas: “A los efectos de la presente ley, entiéndase por teletrabajo la prestación de trabajo, total o parcial, mediante la utilización de las tecnologías de la información y de la comunicación, fuera del ámbito físico proporcionado por el empleador”.

Esta modalidad está siendo adoptada cada vez más por trabajadores, empresas y organismos, a nivel mundial.

El teletrabajo se halla en constante crecimiento. Su incidencia en el mundo del trabajo es cada vez más notoria, y la pandemia mundial por efecto del COVID-19 lo ha proyectado exponencialmente.

Es indisimulable que esta forma de ejecutar la prestación del trabajo, fuera del ámbito físico donde está afincado el empleador, conlleva un cambio del concepto tradicional de subordinación y poder de dirección, el cual se ejerce en este caso “a distancia”.

Todo esto, como lo dijo Gustavo Gautiher,[7] supone dificultades para regular jurídicamente un fenómeno que se plantea como complejo, destacando entre otros conceptos algunos aspectos de indispensable regulación:

– El manejo del tiempo de trabajo o la flexibilidad horaria: el teletrabajo presenta una nueva dimensión de tiempo de trabajo versus tiempo libre.

­– La existencia de telecontrol: al constituir la base de este los programas informáticos, dado que el trabajo no es presencial y es a distancia, el contralor puede llegar a ser más estrecho y continuo que el clásico control presencial.

La falta de regulación específica del teletrabajo ha llevado a que se intente aplicar la normativa general, lo que no siempre permite subsumir el fenómeno en ella, dadas las especificidades, particularidades y variantes que el trabajo a distancia presenta.

La Organización Internacional del Trabajo en el año 1996 aprobó el convenio internacional del trabajo n.o 177 sobre trabajo a domicilio y la recomendación sobre trabajo n.o 184.

Existen en el derecho comparado diversos modelos de teletrabajo. Los hay más o menos reguladores. Están aquellos en los que parece ampararse el proyecto de la senadora Sanguinetti, que establecen que el teletrabajador está excluido del derecho de la limitación de la jornada diaria, y habilitan al trabajador a distribuir libremente su jornada en los horarios que mejor se adapten a sus necesidades. Hay otros modelos que limitan la jornada de trabajo e imponen al empleador el registro horario y adecuación de dicha jornada, estableciéndose específicamente el horario concreto de inicio y finalización del trabajo.

En todas las modalidades del teletrabajo se exige el respeto del límite de la duración máxima de la jornada laboral, pudiendo adoptarse mecanismos de distribución desigual, conforme a la legislación aplicable y a los convenios internacionales de trabajo.

Entendemos y concebimos al teletrabajo como una forma flexible de distribución de la carga horaria, lo que debería ser regulado de esa forma.

El marco normativo del trabajo extraordinario —horas extras—, en el ámbito del teletrabajo, también es dispar y con regulaciones antagónicas, entendiendo que, sí o sí, deben ponderarse especialmente las particularidades de esta modalidad laboral con una normativa adecuada que, como un traje a medida, se ajuste a la forma de su implementación.

La reversibilidad, un aspecto fundamental

Nos queremos detener en el aspecto de la reversibilidad del teletrabajo, que constituye un aspecto fundamental del trabajo a distancia.

No tenemos duda alguna de que esta forma de trabajo requiere, para comenzar su efectivización, el acuerdo de partes —consentimiento del trabajador—, tanto si es una modalidad que se pacta al inicio de la relación laboral o si se modifica o cambia durante su vigencia.

Máxime que, si el lugar de trabajo generalmente será el domicilio del teletrabajador, el consentimiento de este es indispensable.

También entendemos que debe pactarse por escrito y que debe quedar al acuerdo de partes, respetando el ordenamiento jurídico, el contenido y haz de derechos y obligaciones de los contrayentes.

El punto al que nos queremos referir es al del cambio de la modalidad de teletrabajo, pactada por las partes, por la de trabajo presencial en el lugar que indique el empleador o las oficinas, empresa, local comercial o industrial. Es decir, el derecho del trabajador o empleador de poner fin al fenómeno a distancia y volver al régimen anterior presencial.

En este punto, existen regulaciones que establecen el derecho unilateral de cada una de las partes de poner fin al teletrabajo mediante la notificación fehaciente a la otra parte, con preaviso suficiente; otras, en cambio, imponen acuerdo de voluntades.

Este es el criterio en el que se basa el proyecto de ley a estudio del Parlamento.

Así, el artículo 6 del proyecto de ley establece: “Del cambio de modalidad de trabajo: la modificación permanente de la modalidad de trabajo presencial a la de teletrabajo y de teletrabajo a presencial, deberá contar con el común acuerdo de partes y documentarse por escrito”.

No vamos a desarrollar en el presente artículo las ventajas que tiene para el trabajador el teletrabajo en todo lo que hace a la vida familiar del teletrabajador, ahorro de costos dinerarios de traslados, alimentación, etcétera.

Pero no dejamos de reconocer, también, la importancia del trabajo en equipo, la coordinación e interacción laboral, social y personal del trabajador con el resto de los integrantes de la organización y, además, la necesidad de requerir muchas veces la presencia en la empresa del trabajador por distintos motivos laborales.

Entendemos necesario distinguir dos situaciones:

a) Cuando el teletrabajo se pacta al inicio de la relación de trabajo —y, por ende, la causa de contratación se realiza bajo esta modalidad—, cualquier cambio a trabajo presencial necesita y requiere la voluntad y consentimiento del trabajador.

b) Cuando el teletrabajo se genera durante la vigencia del vínculo contractual, el empleador tiene la facultad de revertir esa forma de prestación laboral en cualquier momento.

Entendemos que la facultad del empleador de convocar al teletrabajador a las oficinas y lugar presencial del trabajo, o el cambio de la modalidad o lugar de trabajo, por razones fundadas, constituye una facultad y derecho del empleador derivado del poder de organización y dirección del trabajo, privativo del empleador, y en el contrato en el que se pacten las condiciones del trabajo a distancia debería preverse ello, no debiendo ser materia reservada a la ley.

La necesidad de la interacción con las distintas áreas de la empresa, colaboradores, reuniones grupales, no puede quedar al arbitrio del trabajador.

También, y por oposición, el trabajador debe tener la facultad per se de poner fin al teletrabajo cuando cuestiones personales, de localidad física o de incompatibilidad con la vida personal-familiar así lo requieran.

Entendemos que dejar librado al acuerdo de partes la reversibilidad del teletrabajo limitará la aplicación de este en muchos lugares de trabajo, ante el temor empresarial de que no existan mecanismos flexibles y aplicables de variabilidad si no se cuenta con la anuencia del trabajador.

Si un empleador tiene hoy la facultad de orientar la fuerza laboral a las diferentes sucursales de la empresa —dentro del poder de organización del trabajo y con los límites del ius variandi lícito—, no entendemos por qué siendo el centro de la temática del teletrabajo la definición del “lugar de trabajo” deba quedar fuera de este marco conceptual.

Aplicando elementales reglas de experiencia, entendemos que será muy difícil que un trabajador que está teletrabajando en su casa, con flexibilidad, con intermitencias de trabajo y vida familiar, acepte volver al trabajo presencial por una mera disposición del patrono.

Creemos que este aspecto debe ser definido, a la luz de los criterios invocados.

Entendemos que la regulación indispensable que debe existir del teletrabajo ha de dejar espacio a la autonomía de la voluntad de los contrayentes, la regulación de la reversibilidad del lugar de trabajo, y que no debe hacerlo la legislación.

Por ello, entendemos fundamental que las partes, por escrito, perfeccionen un acuerdo mediante un contrato individual en el cual se expresen:

La voluntariedad del trabajador para realizar sus tareas remotamente, y que se defina el lugar de prestación de tareas.

El tiempo y la habitualidad.

Detalle de equipamiento y compensación de gastos.

Forma de monitoreo, teniendo en cuenta la preservación de la vida privada del trabajador.

Plazos de preaviso respecto a la reversibilidad.

Derecho a la desconexión.

Esperamos que la aprobación legislativa que regule el teletrabajo tenga la flexibilidad necesaria para potenciar el instrumento.

 


[1]Exposición de motivos: proyecto de ley de la senadora Carmen Sanguinetti.

[2]Artículo 4: Exhórtase a todos los empleadores a instrumentar y promover, en todos los casos posibles, que los trabajadores realicen sus tareas en sus domicilios. Esta situación deberá ser comunicada a la Inspeccion General de Trabajo a sus efectos. El Empleador deberá suministrar los implementos necesarios para realizar la tarea encomendada.

[3]Gustavo Gauthier. Teletrabajo: introducción al estudio del régimen jurídico-laboral. Montevideo: FCU, 2006; pág. 29.

[4]Ibídem; pág. 17.

[5]Diego Ventura. “El fenómeno del teletrabajo en Uruguay”, trabajo presentado en las XVI Jornadas de Investigación de la Facultad de Ciencias Sociales – Udelar, 13-15 de setiembre del 2017.

[6]Claudia Pérez. “El Teletrabajo y los Problemas que plantea”, en Cuarenta y dos estudios sobre la descentralización empresarial y el derecho del trabajo. Montevideo: FCU, 2000; pág. 151.

[7]Gustavo Gauthier. “Perspectiva Laboral del Teletrabajo”, en Carlos Delpiazzo (Coord.). El trabajo ante las nuevas tecnologías. Montevideo: FCU, 2010; pág. 109.

Con una fuerte apuesta —como líder del sector— a la tecnología y nuevas soluciones de seguridad para hogares, empresas y organismos públicos, Securitas Uruguay inauguró el más avanzado y moderno edificio para la gestión y desarrollo de sus servicios de protección, centralizando toda la operativa en un local de más de 3.300 metros cuadrados especialmente diseñado para ofrecer soluciones a futuro y optimizar la relación con sus clientes

La estrategia de Securitas Uruguay es clara en cuanto a potenciar el sector y liderar las nuevas tecnologías asociadas a la seguridad en nuestro país.Es por eso que, a fines de agosto, la empresa mudó toda su operativa al nuevo edificio de 3.353 metros cuadrados situado en avenida Italia y Estanislao López, pleno Malvín.

Fiel a su visión 2020, la compañía está llegando a su meta de transformar los servicios de protección, basados en personas, tecnología y conocimiento, con un claro propósito: “Nosotros ayudamos a hacer de tu mundo un lugar más seguro”.

 

El nuevo edificio, que unifica en un solo lugar los cinco locales que la empresa poseía en Montevideo, permite aprovechar el cambio de tecnología, de procedimientos, la profesionalización de los recursos humanos, y hacer más eficiente la relación de costos operacionales, el relacionamiento con el mercado y la atención de clientes.

 

“En Uruguay hemos incorporado las últimas tecnologías a nuestros servicios, transformando nuestra matriz de negocio, apostando a la capacitación y al bienestar de nuestra gente. Las Soluciones de Seguridad, Seguridad Electrónica y Seguridad Mobile crecieron entre el 2015 y 2019 de un 25,8 por ciento a un 43,5 por ciento, por lo que hoy podemos decir que la visión 2020 es una realidad”, afirma Óscar Sagasti, gerente general de Securitas Uruguay.

En Uruguay se tomaron decisiones que marcan el rumbo para los próximos cinco años de la industria, teniendo en cuenta la experiencia acumulada y la convergencia de plataformas, y apuntando firmemente a la seguridad predictiva.

“Para el desarrollo comercial, el nuevo edificio representa el desafío continuo de transformar la atención y relación con el cliente. Que todas las áreas de operación, gestión y apoyo se encuentren en un mismo local permite una interacción más directa y dinámica, que se traduce en mayor productividad, innovación y servicio al mercado. Nos adelantamos cinco años al futuro de la seguridad en Uruguay, y eso nos posiciona como una empresa de soluciones que mira las transformaciones de cada sector de actividad, incorpora el uso de la tecnología en los procesos y promueve las alternativas de protección con visión de futuro”, asegura José Luis Collazo, director comercial de Securitas Uruguay.

 

El centro de operación más moderno e innovador

En los últimos años, la compañía avanzó en el crecimiento de las soluciones de protección, con nuevos clientes, nuevas tecnologías y nuevos productos, siempre orientados a las personas y basados en los datos que se obtienen a través del Securitas Operation Center (SOC) para dar un mejor servicio a los usuarios.

La compañía cuenta con tres centros de operación altamente innovadores que son la base de su gestión, cien por ciento enfocados en el servicio a los clientes. El principal, denominado SOC, que es el corazón del negocio; uno exclusivo para el sector financiero, y otro exclusivo para el sector retail.

El SOC es la herramienta de gestión en la que se conectan las personas, la tecnología y los procesos. Está conformado por un equipo de 80 personas, funciona las 24 horas, los 365 días del año, y es allí que diariamente se realizan todas las tareas operativas para todos los servicios, gestión y seguimiento de sus servicios de geolocalización de flota, atención telefónica, monitoreo de las centrales de alarmas y videoverificación asociadas, gestión de plataforma de servicios de domótica, gestión y despacho de móviles, centro de video vigilancia retail y financiero, centro de información y control de la asistencia del personal de seguridad especializada en los servicios, entre otros.

En el 2019, en el SOC, se trabajaron 145.000 horas, se procesaron más de 4,1 millones de datos para elaborar informes y se completaron más de 1,7 millones de tareas para clientes.

“En los servicios de protección que brindamos, y detrás de la tecnología y plataformas de gestión, deben existir recursos humanos altamente calificados y motivados, procedimientos y protocolos fuertemente supervisados, a la vez que una comunicación colaborativa y directa con el sector para seguir avanzando en su profesionalización, y con la seguridad pública, a efectos de trabajar en conjunto por una mejor seguridad para el Uruguay”, añade Sagasti.

Con la nueva sede, Securitas Uruguay continúa a la vanguardia en la transformación de la industria de la seguridad, ejerciendo fuerte liderazgo en el compromiso de convertir los servicios de vigilancia y seguridad en servicios inteligentes de protección.

Su plan permanente de capacitación, los acuerdos globales con socios estratégicos en producción y desarrollo de tecnologías, sumado a las plataformas de gestión y procesos de trabajo establecidos por segmento y especialidad, son pilares en la visión estratégica de servicio.

La nueva sede

Ubicación: Avda. Italia 4492 esquina Estanislao López

Área construida: 3.353 metros cuadrados

En este edificio se concentran todas las operaciones de la empresa que antes estaban dispersas en cinco edificios diferentes.

Subsuelo (400 m2): Stock y Depósito.

Planta Baja (763 m2): Gestión Humana, Selección y Centro de Capacitación del personal.

Nivel 1 (630 m2): Seguridad Especializada, Seguridad Mobile y Consultoría.

Nivel 2 (630 m2): Seguridad Electrónica y Área Comercial.

Nivel 3 (530 m2): SOC (Securitas Operation Center).

Nivel 4 (400 m2): Áreas de Apoyo: Legal y Riesgos, Administrativa financiera, Marketing, Comunicaciones, Calidad y Dirección General.

 

  • A través de un evento por streaming, la compañía de consumo masivo, filial de CMPC, dio a conocer su gestión en materias de sostenibilidad con alcance para los 8 países de Latinoamérica donde opera.
  • El evento contó con la participación de Paul Polman, ex CEO de Unilever y actualmente co fundador y Chair en IMAGINE.
  • Softys llega a más de 500 millones de consumidores con sus marcas Elite, Babysec, Ladysoft, Cotidian, Higienol, Sublime, Kitchen, Confort, Nova, Premier, Sussex, Elite Professional, OK Pet, aportando soluciones innovadoras y sostenibles a la higiene y bienestar de las personas.
  • Leer reporte aquí

 

Montevideo, 25 de noviembre de 2020.- Con la participación de Paul Polman como expositor principal y una audiencia de más de 1.200 personas de todo el mundo, Softys -filial de CMPC – dedicada a la fabricación de productos de higiene y cuidado personal, realizó el lanzamiento de su primer Reporte de Sostenibilidad, el cual detalla los avances que ha tenido la compañía en dichas materias durante 2019 y el primer trimestre de 2020, en línea con su Estrategia de Sostenibilidad 2020-2030.

Este plan se enmarca en la Estrategia de Sostenibilidad de Empresas CMPC, cuyo trabajo se inició hace más de tres años con la identificación de temas prioritarios y áreas foco; el establecimiento de políticas como la de Cambio Climático y Diversidad e Inclusión; una nueva forma de gobierno corporativo, a través de la creación del Comité de Directorio de Sostenibilidad; la gestión de los temas materiales con bajadas específicas para los tres negocios, y a fines de 2019 con el lanzamiento de sus metas de sostenibilidad: objetivos ambiciosos respecto a residuos, agua, emisiones de gases de efecto invernadero, y conservación de biodiversidad y ecosistemas.

Presidente de Empresas CMPC y Softys, Luis Felipe Gazitúa señaló que “este primer reporte aborda de forma íntegra y exclusiva los aportes e impactos que determinan la sostenibilidad de Softys”, agregando que “lo que las personas esperan de las empresas debe convertirse en el propósito de cada una de nuestras acciones y en Softys lo hemos asumido con decisión, como la necesidad permanente de innovar por el cuidado de las personas y así lo reflejar este, nuestro primer Reporte de Sostenibilidad. Esperamos que este importante documento sirva para seguir contribuyendo a hacer de este un mundo mejor y por nuestra parte en Softys seguiremos trabajando arduamente para cumplir ese objetivo”, concluyó.

Por su parte, Gonzalo Darraidou, Gerente General de Softys para la región, aseguro que “este Reporte transparenta nuestra gestión y desafíos en materias ASG – ambientales, sociales y gobernanza – hacia nuestros diversos grupos de interés, lo que sin duda se transformará también en una potente herramienta de gestión interna, además de nuestro mejor relato compañía, relevando que la sostenibilidad es para Softys una palanca estratégica, al centro del negocio y de nuestra operación”.

En la instancia, el expositor invitado, Paul Polman, ex CEO de Unilever y uno de los líderes globales de sostenibilidad empresarial, destacó el trabajo que ha decidido llevar a cabo Softys en la materia: “como humanidad nos enfrentamos hoy a desafíos históricos: desde la crisis climática hasta la creciente desigualdad, son materias que deben estar sobre la mesa de quienes lideran, no sólo los Estados sino también las empresas, y resulta muy motivante ver que actores regionales relevantes en Latinoamérica se convierten en líderes en esta materia, asumiendo la sostenibilidad como base de su estrategia de negocios”.

El ex CEO de Unilever asegura que “el Covid puso en evidencia las fallas de nuestro sistema y las marcas tienen un gran rol que jugar”. Y en esa línea destacó la campaña de mascarillas de Softys durante la pandemia, señalando que “ha sido capaz de operar 6 máquinas productoras de mascarillas y donar más de 15 millones de estos productos en la región. No tenían que hacerlo, pero lo hicieron por su gran sentido de responsabilidad y queremos agradecerles por ello”.

Los avances

 

La Estrategia de Sostenibilidad 2020 – 2023 de Softys consta de 4 pilares: facilitar una mejor vida para las personas, co-construir un entorno económico sostenible, potenciar el desarrollo de las comunidades locales y proteger nuestro hogar común, pilares que se materializan en compromisos y metas concretas al 2023.

En estos cuatro frentes la compañía ya está implementando diferentes acciones, siendo una de ellas la fabricación y donación de mascarillas en cinco de los países donde opera Softys, como mencionó Paul Polman, con el fin de hacer frente a la contingencia del Covid-19 en la región, apalancando así el pilar comunitario.

También destaca el lanzamiento y desarrollo de la primera versión del Softys Water Challenge, desafío de innovación que invita a emprendedores/as de todo el mundo a buscar soluciones que den acceso al agua potable a las comunidades más carentes de Latinoamérica. La primera versión del concurso se realizó este año y prontamente la compañía anunciará el plan de implementación de las soluciones ganadoras en diferentes comunidades a nivel regional, proyecto de inversión social que conecta con el propósito de cuidado de Softys, bajo el lema de que “sin agua no hay higiene”.

Por otra parte, en materia ambiental, la contribución de Softys a los compromisos de sostenibilidad de Empresas CMPC es concreta y ambiciosa, y consiste en ser una empresa cero residuos al 2025, disminuir en un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero, en el alcance 1 y 2, al 2030, y reducir en un 40% el uso de agua industrial por tonelada de producto al 2025, objetivos que, de acuerdo a lo señalado por su gerente general, permiten a Softys, “imaginar 100 años más para nuestra compañía y cumplir una ambiciosa promesa: el mejor cuidado, para un mejor mañana”.

Hechos relevantes por país (ANEXOS)

En Softys Argentinahan focalizado los esfuerzos en el tratamiento de lodos papeleros, los que actualmente tienen dos destinos: el 30% del lodo generado es destinado para la fabricación de ladrillos cerámicos y el 70% restante se emplea en un tratamiento de estabilización. En 2018 iniciaron uno de sus más grandes proyectos: la cuarta máquina de papel tissue en la planta Zárate, la que contó con una inversión de USD $130 millones y de una capacidad de producción anual de 60 mil toneladas.

En Softys Brasil durante el 2019 aprobaron un proyecto de modernización de la planta de tratamiento de efluentes en Caierias, con un sistema anaerobio que transforma los residuos de alto contenido orgánico de los efluentes en gas y reutilización de la biomasa. Con una inversión de USD $13 millones, su puesta en marcha está prevista para 2022. Además, adquirieron una nueva caldera de biomasa para aumentar el consumo de energías renovables y reducir en un 20% el uso de combustibles fósiles.

En Softys Chile se certificarán sus envoltorios y envases de sus productos fabricados en el país, como papel higiénico y servilletas. Contarán con empaques certificados como reciclables y llevarán un Sello de Ecoetiquetado, lo que permitirá promover el reciclaje entre los consumidores chilenos. Iniciativa alineada al propósito de seguir incorporando más criterios de sostenibilidad e innovación en todo el ciclo de producción de sus productos, gestionando adecuadamente la reducción, reutilización y disminución de residuos.

En Softys Colombia en 2019 ejecutaron el proyecto Producción Más Limpia (PML), el que permite optimizar el manejo de aguas y de fibra. Este fue certificado por la Corporación Autónoma Regional (CAR) y la Universidad de los Andes, bajo el programa RedES CAR, aumentando la eficiencia en el uso de materias primas. Como parte del aporte al medioambiente, sembraron 254 especies nativas mediante un esquema de compensación voluntaria en zonas de interés hídrico y biológico, gracias a un acuerdo con Ecosmyle.

En Softys Ecuador desde hace un tiempo están aumentando la participación de mujeres en diversos cargos: su mesa gerencial está conformada por 56% por mujeres y las áreas administrativas y comerciales en un 49%. Este 2020 pusieron en marcha el proyecto “Snorkel” con foco en la reducción de costos en pañales de bebé a través de: revisión de recetas de productos, mejora en el control de insumos, recorte y desperdicios, en línea de su preocupación por el medioambiente al reducir residuos.

En Elite México dentro de sus proyectos relacionados a las Metas Corporativas de Sostenibilidad, destacan la reducción de emisiones por quema de combustibles fósiles en las operaciones de distribución. Este proyecto iniciado en 2020, busca el reemplazo de equipos eléctricos para sustituir el gas natural. Por otra parte, participan en el grupo de Conservadores de Biodiversidad, a través del montaje de un campamento para la conservación de tortugas en Playa Miramar, en Tamaulipas. Además, mantienen una campaña permanente de reciclaje de plástico PET en las plantas, para donar a escuelas del sector.

En Softys Perú desarrollan el programa “Educación para el éxito”, que promueve la permanencia en el sistema educativo de niñas, niños y adolescentes en situación de riesgo social, para mejorar su rendimiento académico en tres escuelas del distrito de Santa Anita. El programa brinda servicios de nivelación escolar y seguimiento educativo. Según los últimos reportes un 70% de los participantes experimentaron un incremento del 20% o más en su rendimiento académico.

En Softys Uruguay sus focos han estado en la reducción de residuos a disposición final y consumo de agua en línea con las Metas Corporativas de Sostenibilidad. En residuos han desarrollado avances a través de la creación de una planta de compostaje en alianza con el departamento de Canelones, y, en agua establecieron mejoras para reducir el uso industrial del recurso. Gracias a estudios realizados a lo largo del río Pando, han concluido que la tecnología de la planta permite mantener la calidad de agua descargada al río.

Acerca de Softys

SOFTYS es la filial de Empresas CMPC, especializada en producción y comercialización de productos de higiene y cuidado personal, como papel higiénico, servilletas, toalla de papel, pañuelos, pañales infantiles y de adulto, y protección femenina y es ya un importante proveedor de algunos de estos productos a hospitales, clínicas y otros centros de atención de salud.

Softys es líder en Latinoamérica, llegando a más de 500 millones de consumidores, con operaciones en 8 países: Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, México y Uruguay. Y con sus marcas Elite, Babysec, Ladysoft, Cotidian, Higienol, Sublime, Kitchen, Confort, Nova, Premier, Sussex, Elite Professional, OK Pet, aporta soluciones innovadoras y sostenibles a la higiene y bienestar de las personas de la región.

Cuando la pandemia del COVID-19 modificó la vida de la humanidad y en particular del mundo de la salud, que ocupa la primera línea de batalla, la tecnología y, especialmente, las herramientas de conexión a distancia pasaron a un primer plano. En ese cuadro de situación, la Unidad Coronaria Móvil (UCM) se propuso modificar la capacitación de su personal profesional, que es habitual y central en tiempos normales en forma presencial, con cursos y ateneos a distancia. Todo un desafío.

En el área de atención de la niñez, ocurrieron, en muy pocos días, dos hechos lamentables que dispararon la idea de pasar a realizar de forma virtual los encuentros académicos presenciales, según explicó a Somos Uruguay Revista la pediatra intensivista y neonatóloga doctora Magali España, integrante de la dirección técnica pediátrica de la empresa.

“En julio, en plena pandemia de COVID-19, nos tocó vivir en la asistencia, con diferencia de unos 10 días, la situación de dos muertes pediátricas debidas a paro cardiorrespiratorio; una fue en una escuela y la otra de un chiquito a quien el papá lo llevó a una policlínica, ya sin vida. Más allá de que profesionalmente estamos preparados para enfrentar la muerte, nos impactó mucho, pues en esos momentos, estando en la primera línea de combate al virus, afrontábamos una cantidad de cosas que nos movilizaban a todos por igual y a los médicos en particular”, narró.

“Junto con el doctor Esteban Da Silva, instructor del Centro de Capacitación UCM, compartimos su experiencia y la del equipo actuante en dichas atenciones ante unos 150 participantes de todo el país, en una actividad a la que se conectaron colegas, enfermeros, choferes especializados, miembros de las cátedras de profesores del Hospital Pereira Rossell, autoridades de Salud Pública, entre otros”, detalló.

Para la doctora España, la realización de este ateneo es el fruto de una medicina diferente en el ámbito prehospitalario y considera que “ver todo —lo bueno, lo positivo, la autocrítica—, ver cómo le ha ido al mundo, cómo estamos los uruguayos, estar siempre conectados, son aprendizajes y experiencias notables que dejan los cambios obligados por la pandemia”.

Si bien al principio de la crisis sanitaria “estábamos sobrecargados de información, y debíamos tratar de filtrarla, superados esos días iniciales, UCM estaba preparada, y lo va a estar siempre en la primera línea en cuanto a capacitarse, informarse, acompañar, pues tenemos un equipo excelente, conformado por profesionales de distintas especialidades que apuntalan todo tipo de situaciones”, aseguró.

UCM implementó la video consulta en setiembre del 2019, y es la pionera de su sector en Uruguay. “La telemedicina, que antes era solo una opción, pasó a ser utilizada de modo cotidiano y es una herramienta más en la Mesa Central de Operaciones, y la gente lo ha tomado muy bien”, confirma la pediatra, que tiene 27 años de trabajo en la institución. “La tecnología bien aplicada te salva por generaciones”, enfatizó.

¿Cómo fue el proceso de armado de un ateneo virtual?

 

Desde el año 2002, UCM tiene su Centro de Capacitación que dicta de manera constante cursos de adultos y niños, para personal médico y no médico propio y de la Salud en general. Este año nos encontró con una nueva realidad a la que todos nos fuimos adaptando. Ante la pandemia, nos vimos obligados a dejar de hacer los cursos presenciales, porque tiene mucho peso la parte de prácticas, y recién comenzamos a retomarlos de a poco cuando las autoridades de Salud Pública lo permitieron (con los protocolos específicos: con menos de la mitad de los alumnos y con los espacios físicos correspondientes).

Específicamente, en el área pediátrica, planteamos el uso de las conexiones a distancia porque nos parecía una herramienta válida. En esta nueva normalidad, hemos también aprendido a ver que hay temas en los que podemos capacitar y compartir a través de las tecnologías que todos manejamos ahora; las aplicaciones virtuales han tenido muchas cosas positivas.

La nueva realidad virtual, a través de la cual nos conectamos en esta oportunidad 150 participantes a la vez, muestra que podemos asistir a muchas más actividades médicas que hacen a la capacitación e información general; tan necesaria en nuestra profesión.

Esas aplicaciones nos permiten compartir experiencias con muchos colegas, prepararlos de la manera que los médicos estamos acostumbrados a hacerlo: con ateneos y encares, o compartir un caso clínico específico complejo que se da en un terreno diferente al intrahospitalario. Eso es académicamente muy formativo.

El uso de las herramientas virtuales como parte de la formación no era una práctica habitual en las emergencias móviles. En UCM, que es Centro AHA, American Heart Association, desde el año 2016, nuestros instructores son titulados por esa asociación, y ahora tenemos la posibilidad de compartir nuestras experiencias formativas por esta nueva vía.

Muerte súbita y desfibriladores

¿Qué temas destacaría de la actividad?

El ateneo se planificó detenidamente para presentar la actuación en los dos casos de paro cardiorrespiratorio pediátrico señalados, se actualizó en la materia, se manejó la información sobre los desfibriladores y se hizo una puesta a punto sobre la muerte súbita en Uruguay. Esto último fue muy importante, dado que se impulsa un proyecto de ley al respecto.

En lo que hace a la muerte súbita se analizó a nivel nacional nuestra realidad. Para ello, contamos con la participación de la doctora Alicia Fernández, pediatra intensivista, coordinadora del Área Programática de Salud de la Niñez del Ministerio de Salud Pública, quien hizo un aporte muy importante.

También se analizó nuestra realidad en cuanto a los desfibriladores automáticos (DEA), pues una de las muertes ocurrió en una escuela pública, las cuales tienen la cobertura de UCM desde hace varios años. Se hizo énfasis en que los equipos son una ayuda, siempre y cuando estén dadas las condiciones adecuadas —este no fue el caso— y la gente esté capacitada para su correcta utilización.

El ateneo dejó claro lo importante de la temática. Ahora estamos trabajando con la Administración Nacional de Educación Pública para conocer con certeza la cantidad de aparatos existentes en las escuelas. Obviamente el ideal sería que todos los centros educativos los tuvieran, y se tiene que apostar a eso y capacitar al personal para que sepa utilizarlos, así como hacer su mantenimiento. Ese es un trabajo en equipo de manera constante entre las dos instituciones, lo que nos permitirá una mejor calidad asistencial y de cobertura.

¿Tienen previsto nuevos ateneos para este año?

El ateneo virtual vino para quedarse y eso está bueno, porque se llega a muchos más profesionales de la salud. Nos ha pasado a todos que, en la modalidad presencial, con tres o cuatro reuniones diarias no podíamos asistir a todas. En cambio, estos encuentros virtuales, bien utilizados y con una estrategia de saber hacia dónde vamos, como los hemos planteado en UCM, son muy beneficiosos.

Todavía nos siguen llegando mensajes de médicos de diferentes instituciones y lugares del país que nos impulsan a seguir: “Este ateneo fue muy interesante y enriquecedor”, nos dicen. Lo cual nos da el estímulo para seguir usando esta herramienta virtual de comunicación. Es una meta de UCM que cuenta con el respaldo de toda la institución y, especialmente, de su gerenta general, la contadora Rosario González Stewart.

Estamos organizando otro ateneo pediátrico antes de terminar el año, en función de varios aspectos que hacen a la estrategia prevista. Estudiaremos dónde está la excelencia de lo que queremos transmitir. Primero, dirigido sobre todo a los médicos jóvenes, ya que, aquí en UCM, son muchos los que están apostando al trabajo médico prehospitalario desde otro enfoque más allá de la emergentología.

Cuando conectamos a través de una reunión virtual, llegamos a todo el país. Si bien UCM está en Montevideo, existe en Uruguay la Red de Emergencias Móviles Integradas, de la cual formamos parte y en la que trabajamos para lograr la máxima de difusión del hacer médico.

Los médicos en el interior del país siempre están ávidos y en contacto con nuestros cursos, con lo cual la herramienta virtual se constituye en algo fundamental.

 

Enseñanzas de una pandemia

 

Como dicen muchos pensadores, ‘”las crisis nos golpean, nos desacomodan, pero rápidamente tenemos que aprender de ellas”. En cualquier proceso hay que ser creativos y positivos; buscar la excelencia de lo que uno hace eleva nuestro ejercicio de la profesión.

Todos los uruguayos vivimos esta crisis sanitaria al igual que en elresto del mundo, donde ya provocó más de un millón de muertos, algo que nadie imaginó. Tengo muchos años de médica, he hecho varias especialidades, me ha tocado vivir varias situaciones límites, epidemias, pero esta pandemia nos lleva a un antes y un después que no esperábamos. Empezamos este 2020 a recorrer un camino de aprendizaje, de acierto y error que debemos capitalizar.

No nos olvidemos tampoco de que Uruguay tiene una asistencia médica prehospitalaria bastante amplia. Esto nos permitió colaborar en evitar el colapso asistencial en los servicios de salud que creíamos se podía dar; porque vamos al domicilio de la persona y la persona no se tiene que trasladar el centro de salud, y así se minimiza el contagio.

Ha sido un orgullo ver la respuesta de los uruguayos ante esta pandemia de COVID-19. Todos entendieron perfectamente que había que quedarse en la casa. A veces nos llamaban y nos decían: “Yo no quiero que vengan, no quiero que el médico se exponga”.

Desde marzo funcionó muchísimo la telemedicina, la gente lo captó, algo que para nosotros era una interrogante, pues el uruguayo estaba muy acostumbrado a llamar a la coronaria móvil y ante cualquier malestar íbamos al domicilio. Pero ahora nuestros socios entendieron perfectamente los cuidados que se debían tener ante esta situación.

Los médicos tuvimos que pasar de tener el equipo/ vestimenta habitual, a proveernos de una ropa especial compleja. Eso causó un impacto fuerte, en especial en los niños. ¡Hay que ir a un domicilio de un niño y que el pediatra llegue con toda esa protección! Era todo muy raro. Esta experiencia ha sido, y es aún, muy rica para los profesionales y veremos en el futuro qué análisis se podrá hacer de todo esto.

Somos Uruguay  es una multimedia, cuyos paradigmas son Información y Diálogo.

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